¿Sabías que en España se realizan más de 30.000 cirugías de prótesis de cadera al año? Esta intervención no es exclusiva de personas mayores: cada vez más jóvenes activos, con problemas óseos o que buscan fortalecer esta zona, optan por ella gracias a los avances en materiales que soportan estilos de vida exigentes.
En este artículo de unCOMO, expertos en salud te explicamos en qué consiste la operación, los tiempos de recuperación y respondemos a la duda principal: ¿qué deportes puedes practicar con una prótesis de cadera? Sigue leyendo para obtener consejos fiables y seguros.
Operación de prótesis de cadera: completa o parcial
La cirugía consiste en la sustitución de la articulación dañada, generalmente por artrosis u otras enfermedades degenerativas. Se implanta una prótesis artificial que replica la función natural de la cadera.
Los beneficios son significativos: elimina el dolor crónico y mejora la movilidad, permitiendo tareas cotidianas como subir escaleras sin esfuerzo. Dependiendo de la causa, se realiza una sustitución completa o parcial, reemplazando solo la zona afectada.
Tiempo de recuperación tras una operación de cadera
El principal temor de los pacientes es el periodo de recuperación para retomar la vida normal. Para el alta hospitalaria, debes caminar con muletas, levantarte de la cama sin dolor intenso bajo medicación, y pasar controles analíticos y radiografías satisfactorios.
Generalmente, se necesitan 2-4 meses para volver al trabajo y 6-12 meses para una recuperación completa. Una rehabilitación rigurosa, siguiendo las indicaciones médicas, es esencial para maximizar la calidad de vida.
Deportes permitidos con prótesis de cadera
Tras la cirugía, sí es posible volver a practicar deporte, siempre bajo supervisión médica y de forma progresiva. Inicia con caminatas usando bastones de trekking para distribuir el peso (las extremidades superiores absorben hasta el 30% del esfuerzo).
A partir de la sexta semana, la natación es ideal: movimientos suaves sin impacto. Ten precaución al entrar/salir de la piscina para evitar flexiones excesivas.
La bicicleta estática sin resistencia es clave en rehabilitación: progresa despacio para evitar lesiones.
Una vez autorizado por el cirujano, incorpora deportes moderados como pádel, pilates, yoga o esquí suave (siempre supervisado). Evita totalmente actividades de alto impacto o contacto: aerobic, baloncesto, fútbol, salvo aprobación médica.
El cirujano evalúa tu historial deportivo previo para un plan personalizado. Comienza siempre con rehabilitación básica. Consulta siempre a tu médico antes de cualquier actividad para proteger la prótesis y optimizar tu recuperación.