Para muchos padres de niños con estreñimiento, MiraLax ha sido un tratamiento efectivo. Sin embargo, este laxante de venta libre no está aprobado para menores de 17 años, aunque algunos médicos lo prescriben off-label. Se han reportado efectos secundarios preocupantes, como alteraciones conductuales, problemas del habla, ansiedad y depresión.
Recientemente, familias han denunciado problemas neuropsiquiátricos en sus hijos tras su uso. La controversia surgió con un reportaje de 6ABC Action News sobre Jeanie Ward, de Filadelfia, quien administró MiraLax a su hija Nicole de 3 años y medio por recomendación médica. En solo 10 días, la niña experimentó cambios drásticos en su personalidad.
"Eventos casi psiquiátricos con paranoia, cambios de humor, agresión y rabia", relató Ward. "Fue devastador ver a mi hija transformarse así sin volver del todo a la normalidad".
Por ello, Ward impulsó en 2012 una petición a la FDA para agregar advertencias e investigar MiraLax. En 2014, la FDA financió un estudio en el Children's Hospital of Pennsylvania (CHOP), que identificó 167 casos de efectos adversos en niños, incluyendo 37 con síntomas neurológicos o psiquiátricos. Además, se detectaron trazas de ingredientes tóxicos similares a los del anticongelante en el producto.
Más de 13.000 padres se han unido al grupo de Facebook "Parents Against Miralax" para cuestionar el PEG 3350 (nombre genérico) y promover alternativas. Su descripción indica: "Discutimos los riesgos, opciones seguras y cómo dialogar con médicos".
La FDA aclara que no hay datos suficientes para vincularlo directamente con problemas graves, pero financia investigaciones para evaluar beneficios y riesgos en niños.
El estudio CHOP está en curso y sus resultados se compartirán con la FDA. Expertos como el Dr. David Bunkin, profesor asistente de gastroenterología pediátrica en Mount Sinai (Nueva York), defienden su seguridad: "Se usa rutinariamente sin efectos adversos conocidos cuando la dieta falla. Estudios posteriores no hallaron contaminantes".
El Dr. Steve Hodges, en un artículo de 2015 para Parents.com, respalda: "Más de 100 estudios confirman su seguridad en niños. Esperamos los resultados del estudio FDA sobre posibles efectos psiquiátricos".
Estas opiniones equilibran las preocupaciones. Si duda, considere enemas, fisioterapia, fibra o jugo de ciruela pasa.
Hollee Actman Becker es escritora independiente, bloguera y madre de dos hijos, especializada en crianza y cultura pop.