El polvo de hornear, también conocido como levadura química o levadura Royal, es un agente leudante esencial en repostería para hacer que las masas suban y queden esponjosas. Funciona mediante una reacción química entre sus componentes, sin necesidad de levaduras naturales. Si se te acaba, no te preocupes: como expertos en cocina, te mostramos sustitutos efectivos y probados que replican su efecto. Sigue esta guía práctica para no interrumpir tus recetas.
Soda o gaseosa
La soda o gaseosa (también llamada gasificante) es un sustituto directo. Viene en dos sobres: uno blanco con un acidulante como ácido cítrico, málico o tartárico, y otro azul con bicarbonato sódico. Al mezclarlos, generan gas que esponja la masa al hornearse, igual que el polvo de hornear. Se usa incluso en refrescos para las burbujas.
Cremor tártaro y bicarbonato de sodio
Común en cocinas latinoamericanas, el cremor tártaro combinado con bicarbonato es ideal. Para cada cucharada de polvo de hornear, usa:
- 2 partes de cremor tártaro
- 2 partes de bicarbonato sódico
- 1 parte de maicena o harina de maíz
Cerveza
Para rebozados y recetas saladas, sustituye por cerveza, fermentada con levaduras naturales. Añade un chorrito a la masa para que suba y quede crujiente al freír.