Existen numerosos remedios herbales que las personas utilizan para mejorar su funcionamiento diario, aliviar dolencias y promover la salud general. Sin embargo, cuando la Agencia de Control de Drogas de EE.UU. (DEA) considera regular un producto natural, surge preocupación por su potencial de abuso. El kratom, una terapia herbal popular y controvertida, ha generado intensos debates y estudios sobre su seguridad y eficacia.
¿Qué es el kratom?
Conocido científicamente como Mitragyna speciosa, el kratom es originario del sudeste asiático. Sus hojas, usadas tradicionalmente para aliviar el dolor, se consumen crudas, en té, tabletas, cápsulas o líquidos. En dosis bajas, actúa como estimulante similar a la cocaína; en dosis altas, como sedante opioide, pudiendo causar síntomas psicóticos según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA).
Según KratomUSA.com, fue descubierto por un colono holandés en el siglo XIX y llegó a EE.UU. recientemente como potenciador popular. Un estudio de 2015 en BioMed Research International destaca sus efectos antidepresivos, analgésicos y antioxidantes, sin la tolerancia ni dependencia típica de la morfina crónica.
Muchas personas lo usan como alternativa a drogas ilícitas por sus efectos eufóricos y analgésicos. En minutos, genera sensaciones de felicidad, energía y calma mental, según The Bulletin on Narcotics. Los usuarios habituales mantienen un funcionamiento social adecuado. Se adquiere online para automedicación, especialmente en dolor crónico o abstinencia opioide, y no se detecta en pruebas estándar.
Kratom y adicción
El uso prolongado puede generar dependencia. Los usuarios desarrollan tolerancia, necesitando dosis mayores, lo que altera la química cerebral. Según el American Addiction Center, el cerebro se adapta a la droga, alterando la producción y transmisión de neurotransmisores, lo que fomenta la adicción.
Síntomas de adicción al kratom
El American Addiction Center identifica estos signos clave:

- Comportamientos de riesgo crecientes
- Disminución de la productividad
- Pérdida de interés en actividades sociales o recreativas previas
- Incapacidad para dejarlo pese a intentos
- Falta de control sobre la dosis
- Cambios en el humor o personalidad
- Alteraciones en sueño, alimentación y pérdida de peso significativa
Las admisiones por problemas relacionados con kratom se triplicaron entre 2007 y 2011, según el Informe Mundial sobre Drogas 2014 de la UNODC.
Abstinencia del kratom
Los síntomas varían por frecuencia y dosis. La interrupción abrupta en usuarios crónicos puede ser peligrosa.
Uso recreativo
Incluye antojos, debilidad, ansiedad e inquietud, que remiten en una semana sin riesgos graves.
Uso prolongado
Según Drug and Alcohol Dependence, síntomas físicos incluyen:
- Anorexia
- Disminución del libido
- Insomnio
- Espasmos musculares
- Dolor corporal
- Sofocos
- Diarrea
Síntomas psicológicos:
- Nerviosismo
- Inquietud
- Tensión
- Agresividad
- Depresión
Pueden incitar a reacciones violentas o uso de otros opioides. En casos graves, síntomas psicóticos como confusión, delirio o alucinaciones.
Obtener ayuda profesional
Si sospechas adicción, centros de desintoxicación y rehabilitación ofrecen apoyo médico y psicológico. Recursos como Recovery.org proporcionan asesoría 24/7 para derivar a tratamientos adecuados.
Tomar una decisión informada
El kratom ofrece ventajas sobre drogas ilícitas, pero conlleva riesgos de adicción y efectos secundarios. Evalúa si los beneficios superan los peligros antes de continuar su uso.