En un brote de enfermedades contagiosas como la gripe o el COVID-19, entender el autoaislamiento, la cuarentena y el distanciamiento social es clave para proteger tu salud y la de los demás, reduciendo la exposición al virus.
Aislamiento, cuarentena y distanciamiento social
Estas medidas buscan frenar la propagación de enfermedades infecciosas. La diferencia radica en el riesgo de contagio de cada persona. Pueden ser voluntarias o impuestas por autoridades sanitarias federales, estatales o locales, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
¿Qué significan exactamente?
De acuerdo con los CDC:
- "Aislamiento separa a las personas enfermas con una enfermedad contagiosa de las que no lo están".
- "Cuarentena separa y restringe el movimiento de personas expuestas a una enfermedad contagiosa para determinar si desarrollan síntomas".
- "Distanciamiento social implica mantener unos 2 metros (seis pies) de distancia de otros y evitar aglomeraciones en centros comerciales, teatros, estadios, transporte público o viajes".
¿Por qué practicar el autoaislamiento?
Durante una crisis sanitaria, muchas personas optan por "autoaislarse". Este término es informal respecto a la definición de los CDC y no implica necesariamente una infección confirmada.
- Para reducir el riesgo personal de contagio evitando contacto con otros.
- Tras una exposición potencial a una enfermedad contagiosa.
- Si se ha diagnosticado la enfermedad, es obligatorio para no propagarla.
¿Cuánto tiempo dura el autoaislamiento?
Depende de la enfermedad. Consulta siempre a tu médico. Permanece aislado hasta no ser contagioso. Por ejemplo, en pautas antiguas del COVID-19:
- Con síntomas: al menos 7 días desde su inicio.
- En hogares compartidos: 14 días para todos tras el primer síntoma.
Cómo practicar el autoaislamiento de forma efectiva
El autoaislamiento previene contagios y permite la recuperación sin riesgos para otros. Si estás enfermo o has dado positivo, es esencial. Sigue estos pasos recomendados por expertos:
Quédate en casa
No salgas salvo para atención médica urgente. Evita paseos, trabajo, escuela o compras.
Limpia y desinfecta superficies frecuentemente
Usa desinfectantes en picaportes, encimeras, teléfonos y teclados.
Sepárate de convivientes
Si vives con familia o compañeros:
- Usa una habitación y baño exclusivos, o desinfecta los compartidos.
- No compartas platos, utensilios ni toallas.
- Lava todo con agua y jabón tras usarlo.
- Lávate las manos a menudo o usa gel hidroalcohólico.
- Usa pañuelos desechables al toser o estornudar, deséchalos en baso con tapa y lava manos.
- Usa mascarilla cerca de otros.
Cuídate física y mentalmente
Mantén actividad: lee, haz cursos online o ejercicios en casa como subir escaleras o bailar para elevar el ánimo y la salud.
Mantente conectado virtualmente
Usa FaceTime, Skype o Zoom para charlar con seres queridos y combatir el aislamiento emocional.
Monitorea tus síntomas
Vigila tu estado y contacta a tu médico si empeoran, pero evita centros sanitarios sin indicación.
Protege a tu comunidad
El autoaislamiento voluntario es un acto de responsabilidad cívica. Sacrifica temporalmente tu movilidad para salvaguardar a amigos, familia y vecinos, siguiendo guías de autoridades como los CDC.