Los ojos son la ventana del alma y también revelan cómo percibimos el mundo: desde los detalles de un cuadro hasta lo que capta nuestra atención en un anuncio publicitario.
El eye tracking, o seguimiento ocular, mide los movimientos de los ojos para determinar hacia dónde, qué y cuánto tiempo mira una persona. Esta técnica es fundamental en investigación para entender el comportamiento visual.
Como expertos en psicología y neurociencias, exploramos en profundidad el eye tracking, sus tipos y usos prácticos.
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¿Qué es el eye tracking?
El eye tracking, o seguimiento ocular, engloba técnicas que evalúan la dirección de la mirada, los objetos o detalles específicos en los que se centra y el tiempo de fijación. Los dispositivos, conocidos como eye trackers, registran el ángulo de la mirada o los movimientos oculares con gran precisión.
Estas herramientas se aplican en campos como la lingüística cognitiva, psicología, marketing y diseño de productos. Permiten analizar el comportamiento visual de sujetos, pacientes o consumidores, revelando intereses, emociones o posibles patologías.
Historia del eye tracking
Los orígenes se remontan al siglo XIX con observaciones directas de la mirada ante estímulos específicos. En 1879, Louis Émile Javal demostró que la lectura no es un barrido suave, sino una secuencia de fijaciones breves y movimientos sacádicos rápidos.
En el siglo XX, Edmund Huey desarrolló una lente de contacto con orificio para registrar movimientos oculares precisos, aunque era invasiva y molesta. Guy Thomas Buswell inventó el primer eye tracker no invasivo en 1922, usando reflejos luminosos grabados en película.
Alfred L. Yarbus (1950-1960) mostró que los movimientos oculares dependen de la tarea y expectativas del observador. Hoy, los dispositivos son precisos, no invasivos y accesibles, con aplicaciones en asistencias para discapacidades motrices desde los 2000, interpretando miradas como comandos para sillas de ruedas o sintetizadores de voz.
Tipos de eye trackers
Los eye trackers modernos son mayoritariamente no invasivos y basados en vídeo, pero varían en precisión y método. Repasamos los tres principales tipos.
1. Sensado invasivo
Emplea dispositivos adjuntos al ojo, como lentes de contacto con espejos. Aunque ofrece alta precisión al moverse con el globo ocular, es molesto y frecuentemente rechazado por participantes debido a la sensibilidad ocular.
2. Sensado no invasivo
Registra movimientos sin contacto directo, usando luces infrarrojas y cámaras que captan el reflejo corneal y el centro pupilar. Opciones incluyen la córnea-lente o vasos retinianos.
Son asequibles y cómodos, ideales para investigación, pero pueden fallar si no detectan bien la pupila o con ojos cerrados. Ejemplo: gafas VR como FOVE.
3. Potenciales eléctricos
Mide el campo eléctrico ocular con electrodos periorbitarios, generando un electrooculograma (EOG). Funciona incluso con ojos cerrados, gracias al dipolo córnea-retina.
Desventajas: requiere preparación cutánea y electrodos delicados, sensibles a la piel del sujeto.
Aplicaciones del eye tracking
Esta tecnología transforma campos teóricos y prácticos con datos objetivos sobre atención visual.
Marketing y diseño web
Revela patrones visuales de compradores en anuncios, webs y packaging, optimizando diseños para captar atención y guiar hacia compras. Analiza impacto publicitario en contextos reales o controlados.
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Personas con discapacidad
Ayuda a tetrapléjicos o con parálisis: combina con pantallas para comunicación por mirada (formando frases) o control de sillas de ruedas vía flechas en pantalla.
Psicología y diagnóstico
Detecta patologías por patrones visuales atípicos. En TDAH, hay mayor descentramiento de mirada, diferenciándolo de dislexia (fijaciones ineficientes).
Útil en Alzheimer, Parkinson, esquizofrenia, autismo, depresión, lesiones cerebrales y TCA: pacientes con anorexia fijan más en áreas corporales complejas.
Referencias bibliográficas:
- Adler FH & Fliegelman (1934). Influence of fixation on the visual acuity. Arch. Ophthalmology 12, 475.
- Buswell, G.T. (1922). Fundamental reading habits: A study of their development. Chicago, IL: University of Chicago Press.
- Carpenter, Roger H.S. (1988); Movements of the Eyes (2nd ed.). Pion Ltd, London. ISBN 0-85086-109-8.
- Huey, E.B. (1968). The psychology and pedagogy of reading. Cambridge, MA: MIT Press.
- Yarbus, A. L. (1967). Eye Movements and Vision. Plenum. New York.
- Porras Garcia, Bruno & Ferrer-García, Marta & Ghiţă, Alexandra & Moreno, Manuel & López‐Jiménez, Laura & Vallvé‐Romeu, Alba & Serrano, Eduardo & Gutiérrez-Maldonado, José. (2019). The influence of gender and body dissatisfaction on body‐related attentional bias: An eye‐tracking and virtual reality study. International Journal of Eating Disorders. 52. 10.1002/eat.23136.