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Contraste conductual en psicología: definición, ejemplos y aplicaciones prácticas

En el marco del condicionamiento operante, el contraste conductual representa un fenómeno clave mediante el cual se modifica la frecuencia o intensidad de una conducta al alterar las condiciones de refuerzo previamente establecidas. Este efecto, ampliamente estudiado en psicología experimental, ofrece herramientas valiosas para la educación y la investigación conductual, como exploraremos a continuación.

Este fenómeno resulta especialmente útil en contextos educativos y de investigación conductual, aspectos que detallaremos más adelante.

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¿Qué es el contraste conductual?

Conocido también como efecto de contraste negativo o positivo, el contraste conductual se produce cuando, tras un cambio en la magnitud o frecuencia de un reforzador en un entrenamiento de discriminación operante múltiple, varían parámetros como la tasa de respuesta o la latencia. En esencia, se trata de la modificación en la ejecución conductual —frecuencia, latencia, precisión o intensidad— inducida por ajustes en el refuerzo.

Este fenómeno es habitual en el condicionamiento operante, particularmente en tareas de discriminación con múltiples respuestas. Un aumento en la magnitud del reforzador (por ejemplo, más comida) o en su frecuencia eleva la tasa e intensidad de la conducta. Por el contrario, una reducción provoca una disminución en su emisión.

Ejemplo práctico

Imaginemos una paloma en una cámara de condicionamiento operante que debe picotear uno de dos botones —verde o rojo— para obtener comida. Inicialmente, el color del botón es irrelevante: cualquier picotazo recompensa con alimento.

Una vez establecida la asociación, se introduce un cambio: el botón verde ahora entrega comida con menor frecuencia, mientras el rojo mantiene la tasa anterior. Esto puede generar dos respuestas.

En un caso, la paloma podría aumentar los picotazos al botón verde para compensar la menor frecuencia —de un picotazo a cinco para igual resultado—. Sin embargo, lo más común es que reduzca los picotazos al verde y los incremente en el rojo, generando un contraste negativo: menor conducta ante menor refuerzo, pese a que el rojo permanece constante.

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Historia del concepto

En 1942, Leo P. Crespi demostró este efecto midiendo la velocidad de ratas en un laberinto con distintas cantidades de comida al final. Ratas con alta recompensa corrían más rápido que aquellas con baja.

Al trasladar ratas de alta a baja recompensa, estas corrían más lento que los controles; las de baja a alta, más rápido. Así, Crespi identificó el contraste negativo (depresión conductual) y positivo (elación conductual). En 1949, David Zeaman acuñó los términos actuales de contraste conductual negativo y positivo.

Contraste negativo y positivo: aplicaciones educativas

El contraste negativo surge al reducir o eliminar un refuerzo previamente efectivo, desmotivando la conducta. Tras asociar una acción con recompensa, su supresión la extingue, similar a rechazar un trabajo sin salario.

En educación, premiar consistentemente la lectura puede fallar si se retira el incentivo: el niño podría haberlo visto solo como medio para un fin. Para evitarlo, integra gradualmente refuerzos intrínsecos.

El contraste positivo, al aumentar refuerzo o frecuencia, potencia la conducta. En lectura, duplicar la recompensa por textos más difíciles fomenta mayor práctica y habilidad.

En resumen, el contraste conductual, aplicado con expertise en laboratorios o aulas, facilita cambios conductuales deseados, desde erradicar hábitos hasta promoverlos, respaldado por décadas de investigación rigurosa.

  • Mackintosh, N. J. (1974) The Psychology of Animal Learning. New York: Academic Press
  • Catania, A. C.(1992) Learning. Englewood Cliffs NJ: Prentice-Hall
  • Crespi, Leo P. (1942). Quantitative variation of incentive and performance in the white rat. American Journal of Psychology, 55, 467-517
  • Zeaman, D. (1949). Response latency as a function of the amount of reinforcement. Journal of Experimental Psychology, 39, 466-483
  • Bower, G. H., & Hilgard, E.R. (1980). Theories of Learning (5th ed.) Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall
  • Flaherty, C.F. Incentive Relativity New York, NY: Cambridge University Press
  • Lattal, Kennon A., & Smith, Julie M.. (2011). Behavioral contrast when responses are maintained by unsignaled delayed reinforcement. Revista mexicana de análisis de la conducta, 37(3), 7-18. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-45342011000300002&lng=es&tlng=en.