En los últimos años, el término diversidad sexo-génerica ha ganado visibilidad, refiriéndose a las múltiples formas de ser y relacionarnos en el mundo. Para algunos genera incomodidad; para otros, es esencial explorarlo ante la confusión, tristeza o miedo que provoca. El género nos atraviesa de maneras diversas, y comprenderlo es clave.
Abordar el panorama actual del género puede resultar complejo sin bases sólidas. Por eso, es fundamental conocer conceptos esenciales, entender su importancia y su rol en la psicoterapia. ¡Empecemos!
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Las claves de la diversidad sexo-génerica
Tradicionalmente, se nos ha exigido alinearnos estrictamente con nuestro sexo biológico: un modelo 'ideal' de comportamientos masculinos para hombres y femeninos para mujeres. Cualquier desviación conlleva discriminación en espacios sociales e íntimos.
Recientemente, el concepto de género ha emergido como herramienta para analizar construcciones culturales sobre ser 'hombre' o 'mujer'. En esta revolución de género, terapeutas y consultantes debemos informarnos para ofrecer escucha activa y apoyo adecuado.
Existen personas diversas más allá del binario. Limitarnos a 'hombres' y 'mujeres' excluye identidades fuera de roles estereotipados. El género, como señaló Simone de Beauvoir —'No se nace mujer, se llega a serlo'—, desafía mandatos biologicistas que discriminan a mujeres y la comunidad LGBT+.
Del género tradicional a otras identidades
Estudios de género confirman que lo femenino y masculino son construcciones culturales. Existen identidades que trascienden el binarismo hombre-mujer, abriendo alternativas para vivir y relacionarnos plenamente en sociedad.
La identidad de género es la aceptación psíquica de quiénes somos. A continuación, un glosario básico —hay muchas más; siempre respeta la preferencia de cada persona—.
1. Hombre o mujer
El binarismo tradicional con el que crecemos.
2. Hombre o mujer transexual
Personas cuya identidad no coincide con su sexo asignado al nacer, optando por transiciones en apariencia, cirugía o hormonas (no siempre).
3. Transgénero
O 'trans': identidad de género no alineada con el sexo biológico. Incluye niños y adultos, como alguien asignado mujer al nacer que se identifica como hombre.
4. Cisgénero
Personas cuya identidad coincide con su sexo biológico asignado. La mayoría se ajusta al género tradicional.
5. Queer
O 'cuir': identificaciones que rechazan el binarismo normativo hombre-mujer. Reapropiado de un insulto pasado, sirve para quienes evitan definiciones rígidas.
El género no determina la orientación sexual
La identidad de género es distinta de la orientación sexual: atracción física, erótica, emocional o intelectual hacia otros. Clasificaciones clave:
- Lesbianas: mujeres atraídas por mujeres.
- Gays: hombres atraídos por hombres.
- Heterosexuales: atraídos por el género contrario.
- Bisexuales: atraídos por hombres y mujeres.
- Pansexuales: atraídos independientemente de género o sexo.
- Asexuales: sin atracción sexual.
Esta diversidad crea un abanico de posibilidades para expresarnos, conocido como diversidad sexo-génerica.
Dinámicas de discriminación
La cisheterosexualidad —identidad alineada con sexo asignado y atracción heterosexual— domina, excluyendo a otros y generando rechazo social.
Hemos crecido con ideas fijas de masculinidad y feminidad tradicionales. Reconocer múltiples formas de ser libera de límites; nadie debe sufrir por su identidad o preferencias.
Es un tema pendiente, pero los terapeutas debemos sensibilizarnos: la discriminación por género impacta profundamente fuera de consulta.
Profesionales psicológicos necesitan perspectiva de género —desigualdad mujeres-hombres— y sensibilidad a la diversidad sexo-génerica, para un acompañamiento ético y empático.
Autor: Daniel De Gyves, psicólogx, escritxr y activista social. Colaborador en Astronauta Emocional.