¿Sientes estrés constante? Practicar la autocompasión, en lugar de ser duro contigo mismo, es una estrategia efectiva para no solo superar dificultades, sino prosperar en ellas. Un estudio de salud mental de 2016 con estudiantes universitarios, publicado en la revista Personality and Individual Differences, reveló que aquellos con mayores niveles de autocompasión durante su primer año se sintieron más enérgicos, optimistas y comprometidos, según los investigadores.
El primer año de universidad está repleto de estresores inesperados. Investigadores canadienses liderados por Katie Gunnell, PhD (entonces en la Universidad de Columbia Británica, ahora profesora asistente de psicología en la Universidad de Carleton), evaluaron si la autocompasión ayudaba a los estudiantes a afrontarlos. Reclutaron a 189 alumnos de primer año, quienes completaron cuestionarios al inicio del curso y cinco meses después.
Estos cuestionarios medían los tres componentes clave de la autocompasión: atención plena (vs. sobreidentificación), bondad propia (vs. autocrítica) y humanidad común (vs. aislamiento). Incluían afirmaciones como: "Cuando algo me molesta, trato de mantener mis emociones en equilibrio" o "Cuando me siento deprimido, creo que la mayoría de las personas son más felices que yo".
Los resultados mostraron que un aumento en la autocompasión se asoció con mayores sentimientos de competencia, autonomía, conexión social, optimismo, energía y motivación.
Aunque el estudio se centró en estudiantes de primer año, Gunnell advierte que los hallazgos podrían no generalizarse a todas las poblaciones. Sin embargo, otras investigaciones confirman que la autocompasión es útil en contextos de fracaso, transición o retroceso, como en atletas de élite ante eventos negativos.
La autocompasión va más allá de mimos superficiales como una margarita o un masaje. Si eres autocrítico, requiere esfuerzo y autoexamen. Aquí van tres estrategias prácticas basadas en diario, recomendadas por Gunnell:
1. Trátate como a un amigo en la misma situación. Escribe sobre eventos negativos como si consolaras a un amigo. Mantén equilibrio entre pensamientos positivos y negativos, sin obsesionarte con lo malo.
2. Mantén la perspectiva. Reconoce y escribe cómo otros también enfrentan contratiempos; es parte de la experiencia humana compartida.
3. No te rindas ni evadas responsabilidades. La autocompasión implica reconocer el sufrimiento, ofrecerte apoyo y aprender de errores. Fomenta mentalidades saludables y afrontamiento adaptativo en tiempos difíciles.