Si has comprado raíz de jengibre en la sección de verduras, es probable que hayas visto la galanga, una especia similar pero con un perfil de sabor único. Aunque se parece al jengibre, no son intercambiables. Esta raíz originaria del sudeste asiático añade un toque cítrico e intenso a los platos y ofrece múltiples beneficios para la salud.
¿Qué es la galanga y cómo sabe?
La galanga, conocida como "jengibre tailandés" o "jengibre siamés", pertenece a la familia de los rizomas, al igual que el jengibre, la cúrcuma y el cardamomo. Según Catherine Ko, RDN, dietista en Los Ángeles, es ideal para sopas y platos ácidos. Originaria del sudeste asiático, se usa en cocinas tailandesa, indonesia y vietnamita. Su sabor es más cítrico y picante que el jengibre, con piel pálida y suave, y carne dura que se corta en rodajas en lugar de rallar.
Beneficios de la galanga
Utilizada durante siglos en la medicina ayurvédica y china, la galanga gana terreno en la medicina tradicional, como explica Brigitte Zeitlin, RD y fundadora de BZ Nutrition en Nueva York. Descubre sus principales ventajas:
1. Alta en antioxidantes
Rica en polifenoles, ayuda a mejorar la memoria, reducir el colesterol LDL (previniendo enfermedades cardíacas), bajar el azúcar en sangre y combatir la diabetes, según Zeitlin.
2. Propiedades antiinflamatorias y antifúngicas
Reduce la inflamación en articulaciones, alivia dolores y protege contra bacterias, hongos y parásitos, previniendo infecciones, detalla Zeitlin.
RELACIONADO: Cómo empezar a comer más alimentos antiinflamatorios y por qué es tan importante
3. Puede mejorar la fertilidad masculina
Estudios en animales y probeta sugieren beneficios, pero faltan investigaciones en humanos. Se necesita más evidencia para confirmar dosis seguras y efectos.
4. Compuestos anticancerígenos
La galangana, un flavonoide, muestra efectos prometedores contra leucemia, melanoma, cáncer de páncreas, hepatoma y colon en estudios in vitro. Requiere validación en humanos.

Cómo preparar la galanga
Como el jengibre, se hierve, cuece al vapor o come cruda, indica Gabrielle Tafur, RD en Orlando. Cruda es dura, pero cocida libera su sabor único.
Para mayor comodidad, haz puré y congélalo para sopas como Tom Kha, batidos o salteados, recomienda Tafur. Ajusta la cantidad según el sabor deseado.
Córtala o pícala para consumirla entera. Reduce la sal en la dieta, mejorando la presión arterial, sugiere Ko. Úsala como la cúrcuma: en vegetales salteados, aderezos o lattes de matcha, añade Zeitlin.