La defensa personal se basa en técnicas probadas y combinadas para neutralizar acciones ofensivas. Como expertos en artes marciales con años de experiencia entrenando a miles de personas, sabemos que tu mejor herramienta es el conocimiento y la práctica constante. Hoy nos centramos en defenderte desde el suelo, un escenario común cuando un agresor se sube encima de ti o intenta arrastrarte. Este tipo de ataques afecta principalmente a mujeres y niños, considerados más vulnerables.
Pasos para defenderte desde el suelo
Si el agresor se trepa encima sujetándote las manos, dobla las rodillas y eleva la pelvis con fuerza para desestabilizarlo.
Baja los brazos rápidamente para liberarte del agarre y empujarlo lejos de ti.
Si te sujeta por el cuello, usa una variante similar: flexiona las rodillas y aprovecha los brazos para mayor control.
Flexiona las rodillas, tira del agresor hacia ti con los brazos, eleva la cadera al mismo tiempo y gira el cuerpo ligeramente hacia la izquierda.
Si caes de espaldas y te sujetan por el pecho para arrastrarte (o por los pies), gira el cuerpo con toda tu fuerza hacia un lado.
La clave del éxito radica en la práctica repetida para ganar confianza. Ejecuta movimientos rápidos y precisos, aprovechando el factor sorpresa, ya que el agresor rara vez espera resistencia efectiva.
Entrena estas técnicas con un profesional para maximizar su efectividad y protege tu seguridad.