La defensa personal engloba técnicas probadas que te permiten neutralizar una agresión de manera efectiva. En un contexto de creciente inseguridad, donde la frialdad social reduce la ayuda inmediata, prepararte es clave para enfrentar cualquier amenaza violenta. Las víctimas más comunes son mujeres, niños y ancianos, considerados objetivos vulnerables por los agresores.
Pasos a seguir:
Practica diariamente para mantenerte preparado. Como dice el refrán, el mejor ataque es una buena defensa.
Si un agresor te sorprende por la espalda sujetándote las muñecas, mantén la calma para evitar errores que te perjudiquen.
Gira el cuerpo a 45 grados respecto al agresor, levanta el brazo izquierdo por encima de la cabeza hasta la altura de los hombros.
Engancha el otro brazo en el codo del agresor para desestabilizarlo. Baja ligeramente el brazo izquierdo para que su hombro caiga.
Coloca el pie derecho frente a la pierna izquierda del oponente. Empuja con fuerza la mano derecha en su codo y barre con el pie hacia atrás.
Ejecuta los movimientos con rapidez y precisión para impedir que reaccione.
Como expertos en artes marciales y defensa personal, recomendamos entrenar estas técnicas con un instructor certificado para maximizar su efectividad y seguridad.