La caléndula, planta originaria del sur de Europa, destaca por sus propiedades medicinales que benefician la salud cutánea. Ideal para tratar dermatitis, eccemas, irritaciones o quemaduras leves gracias a sus efectos antisépticos, bactericidas y antiinflamatorios. Puedes adquirir aceite de caléndula en herbolarios o elaborarlo en casa. Descubre cómo hacer aceite de caléndula casero con esta guía experta de unCOMO.
Necesitarás:
Pasos a seguir:
1Para tu aceite de caléndula casero, usa 100 ml de aceite de oliva virgen extra (preferible) o de almendras. Recoge flores de caléndula completamente abiertas, cortándolas justo bajo el cáliz.
2Inspecciona las flores para eliminar insectos: colócalas boca abajo y agítalas suavemente. Introduce las flores en un tarro de cristal esterilizado.
3Vierte el aceite hasta cubrir todas las flores por completo. Ajusta la proporción si es necesario: más aceite o flores. Cierra el tarro herméticamente para macerar.
4Elige maceración con calor (al sol 15 días) o en frío (lugar oscuro 40 días). La en frío preserva mejor las propiedades, aunque toma más tiempo. Recomendamos frío para máxima eficacia.
5Transcurrido el tiempo, cuela el aceite. ¡Listo tu aceite de caléndula casero! Úsalo para problemas cutáneos inflamatorios o en cosmética. Prueba también aceites de aguacate, romero, lavanda, eucalipto o albahaca.
Este artículo es meramente informativo. En unCOMO no prescribimos tratamientos médicos ni diagnósticos. Consulta a un médico ante cualquier condición.