La caléndula (Calendula officinalis), perteneciente a la familia de las Asteraceae —que incluye unas 23.000 especies—, es originaria del sur de Europa, especialmente de la región mediterránea. Sus propiedades medicinales han sido valoradas durante siglos, extendiéndose su uso a la cosmética. Las formas más comunes para aprovechar sus beneficios son el aceite esencial y la infusión. Descubre en este artículo las principales propiedades de la caléndula, respaldadas por su tradición terapéutica.
Pasos a seguir:
1. Propiedades antisépticas y cicatrizantes
Estas son las más destacadas. La caléndula acelera la regeneración de la piel dañada por dermatitis, quemaduras u otras afecciones. Estimula la síntesis de glucoproteínas y colágeno, favoreciendo la cicatrización rápida de heridas.
2. Propiedades antiinflamatorias
Desde la antigüedad, se usa para infecciones de garganta y boca como gingivitis, faringitis, llagas o anginas. La infusión de caléndula, idealmente con miel, es un remedio efectivo.
3. Propiedades digestivas y antiespasmódicas
La infusión alivia retortijones, dolores estomacales y mejora la digestión tras comidas pesadas.
4. Antibacterianas y antivirales
Actúa como antibiótico natural contra herpes labial o acné, combatiendo infecciones bacterianas leves en la piel.
5. Propiedades calmantes, suavizantes, emolientes y analgésicas
Ideal para irritaciones cutáneas en adultos, niños y bebés —muchos productos infantiles la incluyen—. El aceite es óptimo para la piel. Su infusión calma dolores menstruales gracias a sus efectos calmantes y antiinflamatorios.
6. Cómo usarla con seguridad
Adquiere flores de caléndula para infusiones o aceites. Realiza una prueba de alergia en una pequeña zona de piel. No recomendada para embarazadas.
Este artículo es meramente informativo. En unCOMO no prescribimos tratamientos médicos ni diagnósticos. Consulta a un profesional de la salud ante cualquier condición.