En la tradición popular, el aceite esencial de lavanda se utiliza para ahuyentar energías negativas, actuar como antiséptico en quemaduras leves y restaurar la calma mental mediante su fragancia. Aunque estos usos no han sido demostrados científicamente, la lavanda lleva miles de años aliviando diversas dolencias y es un básico en aromaterapia para cualquier experto.
Necesitarás:
Pasos a seguir:
1Aplica unas gotas de aceite de lavanda en un pañuelo, acércalo a tu nariz e inhala para reducir el estrés y promover la relajación. Masajea unas gotas en las sienes tras un día agotador. Mezcla agua mineral con aceite de lavanda en una botella de spray y rocíala en el rostro en días calurosos.
2Aplica aceite de lavanda directamente en cortes, picaduras de insectos, raspones o quemaduras leves para calmar el dolor y minimizar cicatrices. Usa los dedos o impregna una bola de algodón.
3Prepara una compresa fría con agua y aceite de lavanda para dolores de cabeza: colócala en la frente y descansa en una habitación oscura 30 minutos. Frota en sienes, frente y nuca para tensiones. Un baño caliente con gotas de lavanda es otra opción relajante.
4Añade unas gotas de aceite de lavanda a tu champú para perfumarlo. Frota en las cerdas del cepillo antes de usarlo para dar brillo y aroma al cabello.
Este artículo es meramente informativo. En unCOMO no prescribimos tratamientos médicos ni diagnósticos. Consulta a un médico ante cualquier condición o malestar.