En psicología, abundan las paradojas, como esta: un mismo malestar emocional puede originarse en diversas conductas aprendidas de forma inconsciente, mientras que un solo patrón habitual puede desencadenar múltiples problemas.
La procrastinación —tendencia a posponer tareas para 'mañana'— es un claro ejemplo. Se adopta con facilidad y genera fracasos frustrantes en múltiples áreas.
En este artículo, basado en principios psicológicos sólidos, exploramos cómo pequeños cambios en hábitos combaten la procrastinación, mejorando el cumplimiento de responsabilidades y liberando tiempo para ocio de calidad.
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¿Por qué surge la procrastinación?
Procrastinar implica aplazar responsabilidades o metas sin excusa válida. Aunque contraproducente, es común. ¿Las causas?
Un factor clave es la baja responsabilidad, rasgo de personalidad en el modelo de los Cinco Grandes. Quienes puntúan bajo en este ítem procrastinan más, mostrando desinterés por la meticulosidad y el cumplimiento normativo (Barrick, 1991).
Incluso los perfeccionistas no están exentos. El perfeccionismo ansioso —centrado en el miedo al error— fomenta la postergación (Sirois et al., 2017).
La falta de práctica agrava el problema. Iniciar tareas nuevas requiere esfuerzo inicial sin retroalimentación clara, generando frustración y aplazamiento (van Eerde, 2003).
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5 hábitos para vencer el 'ya lo haré mañana'
A continuación, hábitos probados y sencillos para superar la procrastinación.
1. Controla el hambre emocional
Muchas veces, la procrastinación se camufla en 'ataques de hambre'. Este hambre emocional —malestar psicológico interpretado como físico— invita a picar y evadir tareas. Establece horarios de comidas y aleja la comida del workspace.
2. Crea un área de trabajo dedicada
Lo crucial es empezar. Asocia tu espacio laboral solo al trabajo, lejos de distracciones. Esto facilita el compromiso inmediato. Usa barreras digitales en el ordenador para bloquear redes sociales.
3. Descansa adecuadamente
La fatiga incrementa la vulnerabilidad a procrastinar. Mantén buena forma física para sostener concentración y energía.
4. Planifica tu tiempo libre
El ocio indefinido invita a posponer. Programa actividades placenteras: reduce el 'tiempo difuso' y aumenta el disfrute real.
Referencias bibliográficas:
- Barrick, M.R. (1991). The Big Five personality dimensions and job performance: a meta-analysis.
- Sirois, F.M.; Molnar, D.S.; Hirsch, J.K. (2017). A Meta‐analytic and Conceptual Update on the Associations Between Procrastination and Multidimensional Perfectionism. European Journal of Personality. 31(2): pp. 137 - 159.
- van Eerde, W. (2003). A meta-analytically derived nomological network of procrastination. Personality and Individual Differences. 35(6): pp. 1401 - 1418.