Cuando aprendemos un idioma extranjero, solemos partir de nuestra lengua materna (L1), ese sistema lingüístico adquirido en la infancia que actúa como puente para dominar la nueva lengua. Con el tiempo, el nuevo idioma se arraiga en nuestra mente, permitiéndonos usarlo con fluidez sin traducción constante.
Muchos expatriados se preguntan si, tras años en un país extranjero sin usar su L1, pueden olvidarla por completo. En este artículo, basado en estudios sobre bilingüismo y psicolingüística, analizamos si se puede olvidar la lengua materna y las circunstancias excepcionales en que ocurre.
- Artículo relacionado: "Función expresiva del lenguaje: qué es, características y ejemplos"
¿Se puede olvidar la lengua materna?
Al aprender una L2, empezamos traduciendo palabras desde la L1, adaptándonos gradualmente a su pronunciación y estructuras hasta hablarla de forma autónoma. Pero, ¿qué pasa tras décadas usando solo la L2? La respuesta es matizada: la L1 no se olvida por completo, aunque puede erosionarse parcialmente en casos raros.
Investigaciones en bilingüismo muestran que múltiples sistemas lingüísticos coexisten en el cerebro, pero pueden interferir. Generalmente, la L1 persiste; lo que falla primero es el vocabulario preciso, generando el clásico "tener la palabra en la punta de la lengua". La gramática y fonología resisten más.
- Quizás te interese: "Psicología del Desarrollo: principales teorías y autores"
El bilingüismo sustractivo
El "bilingüismo sustractivo" explica la erosión de la L1 en niños que, en entornos donde la lengua dominante prevalece (escuela, comunidad), la sustituyen por la L2. Ocurre en infancias tempranas con escasa exposición a la L1, especialmente si esta pierde valor social en el nuevo contexto.
Por ejemplo, un niño emigra y debe usar la L2 en clase mientras habla L1 en casa; si la presión es intensa, la L1 puede debilitarse drásticamente.
- Artículo relacionado: "10 consejos psicológicos para aprender idiomas"
Causas por las que se puede erosionar la lengua materna
Estos casos son excepcionales, ya que la mayoría mantiene la L1 contactando con familiares o compatriotas. Aquí las causas principales:
1. Dominio avanzado de la L2 y falta de exposición a la L1
Viviendo años en el extranjero, el uso intensivo de la L2 reduce la práctica de la L1, erosionando sobre todo el vocabulario. La gramática y sonidos perduran. Afecta más a quienes evitan comunidades de su país de origen o no regresan.
- Quizás te interese: "El desarrollo de la lectoescritura: teorías e intervención"
2. Escaso contacto con la L1
Relacionarse solo con nativos de la L2 acelera la atrofia de la L1. En cambio, convivir con compatriotas o familia mantiene ambas lenguas activas, previniendo el olvido.
- Artículo relacionado: "Psicolingüística: qué es, objetivos y áreas de investigación"
3. Actitud negativa hacia la L1
Exiliados por traumas (guerras, política) pueden rechazar conscientemente su L1, motivados a integrarse rápido en la L2. Testimonios de la Segunda Guerra Mundial ilustran cómo el trauma acelera este proceso radical.
Conclusión
Olvidar la lengua materna es raro: la mayoría la preserva comunicándose con seres queridos o compatriotas. Incluso multilingües manejan varios idiomas con fluidez. La L1 y L2 coexisten bien si se practican.
- Aparici, M. & Igualada (2019). El desarrollo del lenguaje y la comunicación en la infancia. Barcelona: Editorial UOC.
- Carreiras, M. (1997). Descubriendo y procesando el lenguaje. Madrid: Editorial Trotta.
- Gaibrois, C. N. (2016). El olvido de la lengua materna y sus consecuencias en la formación del profesorado de idiomas. Intervención y mejora de degradación de la competencia lingüística y docente del profesorado nativo. Universidad Complutense de Madrid. Tesis doctoral.
- Hardach, S. (June 8, 2018). Can you lose your native language? BBC Future.
- Sánchez, M. P. (1999). El Bilingüismo. Bases para la Intervención Psicológica. Madrid: Editorial Síntesis.
- Solé, A. (2010). Multilingües desde la cuna: Educar a los hijos en varios idiomas. Barcelona: Editorial UOC.