Desde 1980, cuando el término autismo infantil se incluyó por primera vez en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), ha crecido la conciencia sobre el autismo. Cada vez más personas buscan formas de ayudar a padres con hijos diagnosticados con trastorno del espectro autista (TEA). Si conoces a una familia en esta situación, ofrecer apoyo puede hacer su vida más llevadera.
Cómo ayudar
Ofrecer asistencia es un tema sensible: podrías abstenerte por miedo a ofender y acabar sintiéndote culpable. Especialmente con niños, hay maneras de apoyar a amigos, vecinos o familiares sin entrometerte.
1. Aprende los conceptos básicos
Si no has interactuado antes con niños con TEA, infórmate sobre sus características antes de ofrecer ayuda. Con conocimientos básicos, entenderás mejor las conversaciones con los padres. No hace falta ser un experto (cada caso es único), pero evita preguntas superficiales y responde con empatía. Organizaciones como Autism Speaks ofrecen guías claras sobre signos, diagnóstico, tratamientos y niveles de autismo, ayudándote a comprender las experiencias de los padres.
2. Mantén una actitud positiva
Al enterarte del diagnóstico, tómalo como nueva información, no como un shock. Revela el porqué de ciertos comportamientos, permitiendo interacciones más efectivas. El niño no ha cambiado; ajusta tus métodos. Cada niño con TEA es único, como cualquier otro. Pregunta a los padres de forma discreta e inteligente:
- Sobre tratamientos, dieta y progresos.
- Sus gustos y aversiones, sin tratarlo como un caso clínico.
- Destaca logros pequeños, como hitos infantiles o crecimiento físico.
- Recuerda que la familia sigue siendo la misma de siempre.
3. Aprende a interactuar
Los padres valoran que su entorno sepa comunicarse con su hijo. La National Autistic Society (Reino Unido) ofrece consejos prácticos: habla cara a cara, despacio, con pocas palabras, gestos y apoyos visuales; motiva al niño a pedir cosas. Esto alivia a los padres de interpretar cada interacción.
4. Comprende su estrés
Si parecen distraídos o tensos, considera su carga: insomnio, preocupaciones por tratamientos y futuro. El informe "Coping and Growing with Autism" de Interactive Autism Network (2009) destaca estresores como comportamientos erráticos, finanzas y relaciones familiares. Muestra empatía, escucha sin juzgar y ofrece un oído comprensivo.
5. Ofrece tiempo de respiro
Los padres necesitan pausas para recargar. Ofrécete a cuidar al niño para que salgan a cenar o al cine. Para madres de preescolares, una visita al salón o compras es un gran alivio.
6. Ayuda con tiempo de calidad para hermanos neurotípicos
Los padres se culpan por no equilibrar el tiempo. Cuida al niño con TEA para que disfruten con sus otros hijos, como recomienda la Autism Society.
7. Ofrece asistencia práctica
El TEA implica gastos en terapias, juguetes, medicamentos y educación especial, pudiendo forzar a un progenitor a dejar de trabajar. Regala sesiones extras, vídeos educativos o juguetes sensoriales de sitios como National Autism Resources, Free Videos For Autistic Kids o Watch Me Learn. Consulta primero para acertar.
8. Haz la compra por ellos
Si ir al supermercado es un reto, llama y ofrece comprar lo que necesiten. Ahorra tiempo, estrés y permite interacción adulta.
9. Sé su defensor
Infórmate en Autism Speaks sobre advocacy en iniciativas legislativas federales y estatales.
10. Participa en eventos
Únete a caminatas, ciclismo o natación de Autism Speaks, dona o organiza recaudaciones para visibilizar el TEA.
¡Listo, listo, adelante!
Estas 10 ideas son un punto de partida. Cualquier apoyo, por pequeño, marca la diferencia para padres de niños con TEA.