EsHowto >> Salud >> Autismo

Aumento en las tasas de autismo: más allá de las cifras, una perspectiva realista y experta

Las tasas de autismo parecen haber aumentado nuevamente, pero no hay motivo para alarmarse. La semana pasada, los CDC informaron que 1 de cada 45 niños recibe ahora un diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA). Sin embargo, numerosos estudios destacan que este incremento se debe principalmente a mejoras en la metodología de los cuestionarios dirigidos a los padres. Cambios en la redacción de las preguntas y una mayor inclusión de rasgos del TEA han permitido identificar a un espectro más amplio de niños.

Aun considerando estos factores, surge una pregunta legítima: ¿han aumentado realmente las tasas de autismo? Más allá de los aspectos técnicos, ¿hay más niños autistas hoy que hace unos años?

Algunos grupos alarmistas lo afirmarían, recurriendo a términos como 'epidemia', 'enfermedad' o 'cura'. No obstante, los propios científicos del estudio descartan esta visión. Explican que estos 1 de cada 45 niños autistas ya existían; simplemente, ahora los clasificamos de manera diferente.

Es comprensible verlo como un tema de clasificación, pero también es clave enfatizar que no debemos preocuparnos por esta nueva tasa de TEA porque ser autista no es algo malo.

Antes de que surjan objeciones, permítanme compartir mi experiencia: soy madre de Liam, un niño autista de 7 años que no habla, duerme poco, enfrenta dificultades en la comunicación y puede ser muy activo (trepa muebles, come snacks constantemente, salta a menudo y tiene rabietas diarias). Reconozco los desafíos de criarlo, pero estos palidecen ante los suyos: hacer oír su voz en un mundo lleno de estímulos sensoriales abrumadores.

Aun así, mantengo que ser autista no es algo malo. Adultos, adolescentes y niños autistas lo expresan cada vez más, a través de palabras, escritura, lenguaje de señas y otros medios.

El aumento en las tasas significa que reconocemos que 1 de cada 45 niños tiene una neurología diferente. No implica que estén 'rotos' o 'enfermos'. Esta diferencia no es negativa si la aceptamos, la acomodamos y la celebramos. Por tanto, no hay pánico: busquemos formas de apoyar a niños, adolescentes, adultos autistas y sus familias. Un primer paso es decir: 'Te veo, acepto tu diferencia y me alegra que estés aquí'.

Jamie Pacton vive cerca de Portland, donde bebe mucho café, sueña con navegar y disfruta cada día con su esposo y sus dos hijos. Encuéntrala en www.jamiepacton.com y Twitter @jamiepacton.