La pizza y la hamburguesa han dominado tradicionalmente el ranking de comida rápida, pero en los últimos años el kebab ha ganado terreno en países desarrollados.
Conocido como döner kebab en turco, shawarma en árabe o gyros en griego, se trata de carne especiada servida en pan de pita con ensalada y salsas. Su sabor irresistible lo hace popular, aunque no destaca por su salubridad.
También se ofrece en wraps o dürüm. En este análisis, basado en estudios científicos y datos de expertos, exploramos sus ingredientes, propiedades nutricionales y riesgos de un consumo frecuente.
La alimentación poco saludable en sociedades industrializadas
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta sobre los hábitos alimenticios deficientes y el auge de la comida rápida, un problema de salud pública con impactos más allá de lo estético. La obesidad, impulsada por dietas ricas en grasas saturadas, exceso calórico y sedentarismo, afecta gravemente a estas sociedades.
Estos patrones a menudo comienzan en la adolescencia, como terminar una noche de fiesta con un kebab. Estudios recientes, como uno británico sobre bollería industrial en cadenas como Starbucks, revelan altos niveles de azúcar en productos de Costa Coffee o KFC, superando incluso una lata de Coca-Cola. Autoridades deberían regular más estrictamente estos alimentos.
De 1000 a 2000 calorías por porción
Justeat.com confirma su popularidad: "barato, delicioso y saciante". Plato tradicional del Medio Oriente, se cocina en asador vertical con cordero, pollo o ternera, servido con salsas como ajo, picante, yogur o teriyaki según la región. Döner significa "girar" en turco, igual que gyros y shawarma.
El döner kebab occidental no es saludable. Un estudio dirigido por Geoffrey Theobald analizó 494 muestras de 76 municipios: 1000-2000 calorías por unidad, con niveles alarmantes de sal, grasas saturadas y cero beneficios nutricionales. Añadiendo patatas y refresco, el total se dispara. Theobald advierte: "Datos preocupantes; este alimento no aporta nada positivo".
¿Qué esconde la carne de kebab?
El sabor se debe a especias, pero la carne etiquetada como cordero, ternera o pollo a menudo incluye vísceras y mezclas. Un estudio del organismo británico de Normas Comerciales, publicado en Daily Mail, halló que el 15% no era puro cordero, sino con ternera. En 6 casos, contenía cerdo, violando creencias musulmanas o hindúes. El problema radica en proveedores, no en puntos de venta.
Riesgos nutricionales: ¿Por qué evitarlo?
Alto en sal (14,7 g por unidad, más del doble del límite diario de 6 g) y grasas (117,2 g, superando 95 g para hombres y 70 g para mujeres). Theobald declara a Daily Mail: "No apto para dietas saludables; fomenta sobrepeso en estilos de vida sedentarios. Inaceptable la carne adulterada contra principios religiosos".
Alternativas más nutritivas
El kebab no figura entre los alimentos más saludables. Descubre los mejores en nuestro artículo: ¿Cuáles son los 14 alimentos más nutritivos que existen?