Como experto en cocina tradicional española, te comparto esta receta auténtica de potaje de bacalao, un plato emblemático de Semana Santa. El bacalao desalado se une a garbanzos tiernos y espinacas frescas, aunque hay variantes regionales con huevos duros, alubias o acelgas. Esta base probada en mi cocina te permite adaptarla fácilmente. Foto: atropellaplatos.wordpress.com
Necesitarás:
Pasos a seguir:
1Remoja los garbanzos y el bacalao por separado la noche anterior en agua templada. Cambia el agua del bacalao varias veces para desalarlo completamente.
2Una vez desalado, quita las espinas y la piel al bacalao. Puedes cocinarlo en trozos grandes o desmigado, según prefieras.
3Prepara la base en una olla con una cebolla, la hoja de laurel, los ajos sin pelar y un chorro de aceite. Cuando hierva, añade los garbanzos, sazona y cocina a fuego medio unas 1 hora y 15-30 minutos, hasta que estén tiernos. Vigila el punto.
4Incorpora las espinacas y el bacalao al guiso. Cocina 12 minutos más para integrar sabores.
5En una sartén aparte, pocha la segunda cebolla picada fina con aceite. Añade una cucharadita de harina y un toque de pimentón, removiendo para evitar grumos. Esta picada espesará el potaje.
6Vierte un cazo del caldo de los garbanzos en la sartén, mezcla bien y añade a la olla. Cocina a fuego lento 10-15 minutos más hasta lograr la textura deseada. Sirve caliente para disfrutar de este clásico reconfortante.