El pacharán (patxaran en euskera) es un licor vasco tradicional apreciado como digestivo al cierre de comidas, gracias a su equilibrado sabor dulce y afrutado. Se obtiene de la maceración de endrinas en aguardiente anisado, frutos del endrino, un arbusto espinoso. Popular en toda España y más allá, se disfruta solo o con hielo, con una graduación alcohólica de alrededor de 25º que atrae incluso a quienes no suelen tomar licores. En este artículo, basado en nuestra experiencia con productos gourmet españoles, detallamos las principales características del pacharán.
Las endrinas
El endrino florece con pequeñas flores blancas entre enero y abril. Sus frutos, las endrinas, aparecen verdes a inicios del verano y maduran al final de la estación. Con un tamaño inferior a 15 mm, son de color azul oscuro a negro, redondos y con piel aterciopelada, reminiscentes de uvas en miniatura.
La maceración
Las endrinas maduras se maceran en aguardiente anisado, originando el aroma afrutado, el sabor característico y el intenso color rojo-rosado del pacharán. Se requieren 250 g de endrinas por litro de aguardiente, con un proceso de 7 a 8 meses en un lugar fresco y oscuro.
Fase final y embotellamiento
Tras la maceración completa, se filtra y embotella el licor sin aditivos. Algunos elaboradores caseros o artesanales añaden toques personales, como granos de café o canela en rama, durante el proceso.
Cómo y cuándo consumir el licor
Ideal a 3º-7ºC en copa de cristal, o en vaso alto con hielo. Reconocido por sus propiedades digestivas, se recomienda post-comidas o cenas. Consúmelo en un plazo de 2-3 años desde su elaboración, ya que no mejora con el tiempo.
Origen
De origen navarro con Denominación de Origen, su consumo se remonta siglos atrás. El registro más antiguo data del siglo XIV, en la boda de Don Gonofre de Navarra, hijo de Carlos III.