El azúcar, o sacarosa, es un endulzante natural extraído de la caña de azúcar o la remolacha azucarera. Desde su descubrimiento por los europeos occidentales alrededor del año 1099, ha pasado de ser un lujo a una necesidad cotidiana, con precios que han disminuido constantemente. La Unión Europea, Brasil e India lideran la producción mundial. Mediante hidrólisis ácida, la sacarosa se descompone en glucosa y fructosa, dos azúcares simples esenciales en bioquímica.
Necesitarás:Llena un frasco de 100 ml con agua destilada hasta la mitad; el menisco debe marcar el "50".
2Pesa 0.324 gramos de sacarosa en la balanza. Transfiere cuidadosamente al frasco con la espátula de plástico y deja disolver. Coloca el tapón.
3Aspira 30 ml de HCl 3M con el gotero y transfiere a la probeta de 50 ml.
4Vierte el HCl de la probeta en el frasco con la solución de sacarosa sobre un fregadero. Coloca el tapón al finalizar.
5Agita suavemente el frasco para mezclar. Durante este proceso de hidrólisis, la sacarosa se convierte en glucosa y fructosa.