El manzano es uno de los árboles más resistentes de la naturaleza, capaz de prosperar en climas extremos y regalarnos la manzana, una fruta universalmente apreciada. Preparar zumo de manzana casero no solo maximiza sus beneficios —como reducir el colesterol y el riesgo cardiovascular, según estudios nutricionales—, sino que te permite disfrutar de una bebida 100% natural. En unCOMO, con años de experiencia en recetas saludables, te guiamos paso a paso para obtener un zumo exquisito y duradero.
Pasos a seguir:
Para obtener una buena cantidad que puedas conservar, compra 19 kg de manzanas, suficientes para producir unos 4 litros de zumo.
Elige variedades dulces para minimizar el azúcar añadido y potenciar el sabor natural. Si prefieres un zumo menos dulce, selecciona la variedad de manzanas a tu gusto.
Usa envases de vidrio para almacenar el zumo no pasteurizado. Esterilízalos calentándolos en agua (sin ebullición) durante 10 minutos, lávalos con jabón y mantenlos calientes. Así durará hasta 10 meses.
Lava y corta las manzanas en trozos medianos, quita el corazón y semillas, pero mantén la piel para conservar nutrientes y pectina.
En una olla grande con agua filtrada, añade los trozos y cocina a fuego alto hasta hervir. Luego, reduce a medio y hierve hasta que estén blandas.
Forra un colador con gasa sobre una olla grande, filtra el zumo y desecha los residuos. Calienta el zumo filtrado a fuego lento 8 minutos y llénalos envases con embudo.
Cierra los envases y procésalos en agua hirviendo 10 minutos. Enfríalos a temperatura ambiente y guárdalos en el refrigerador o en un estante fresco.