El auge de los superalimentos nos presenta ingredientes ancestrales con propiedades excepcionales que benefician nuestra salud cuando se integran regularmente en la dieta. Aunque muchos son conocidos desde hace milenios, los avances científicos han revelado su potencial nutricional completo, trayéndolos de vuelta a la mesa moderna. La espelta, un cereal emparentado con el trigo, destaca por sus elevados valores nutricionales y sus efectos positivos en el bienestar.
En este artículo de unCOMO, expertos en nutrición te explicamos todo sobre la espelta: propiedades, beneficios y contraindicaciones, basado en datos científicos y usos tradicionales validados.
Propiedades nutricionales de la espelta
La espelta (Triticum spelta) pertenece a la familia del trigo y se usa como alternativa en recetas cotidianas. Su valor radica en su perfil nutricional superior, respaldado por estudios que destacan su densidad en nutrientes esenciales.
¿Qué es la espelta?
Originaria de Persia hace unos 7000 años, se extendió al Antiguo Egipto y China, donde se consumía como alimento y se fermentaba para bebidas alcohólicas. En la Europa medieval, era un lujo para la élite debido a sus altos costes de producción. Aunque similar al trigo, sus cosechas son menores y su grano está envuelto en una cáscara que requiere descascarillado, lo que eleva el precio.
Hoy, estas características son ventajas: resiste climas adversos y suelos montañosos, y la cáscara aporta fibra extra. Estudios nutricionales confirman su estatus de superalimento. Estas son sus principales propiedades:
- Alta en triptófano, aminoácido que promueve la producción natural de serotonina, conocida como el "aminoácido de la felicidad".
- Rica en minerales esenciales: calcio, hierro, fósforo, potasio, magnesio, zinc, manganeso, selenio y sodio, vitales para huesos, sangre, músculos y sistema nervioso.
- Excepcional contenido proteico: 100 g de espelta cruda aportan el 28 % de las necesidades diarias de proteínas.
- Fuente de vitaminas A, K, B3, B5 y B9.
- Abundante en ácidos poliinsaturados Omega 3 y 6.
- Alta en carbohidratos complejos.
- Fibra excepcional: 100 g cubren el 40 % de las necesidades diarias, favoreciendo la digestión.
- Sin colesterol.
Beneficios de la espelta para la salud
Con un perfil nutricional superior al trigo común, sustituirla en recetas eleva la ingesta de nutrientes clave. Según expertos en nutrición, estos son los principales beneficios de la espelta:
- Gracias al triptófano, reduce el estrés y mejora el sueño reparador.
- Optimiza el funcionamiento orgánico con sus minerales: calcio para huesos, fósforo para proteínas y hormonas, hierro para metabolismo, zinc para inmunidad, magnesio para energía celular, entre otros.
- Regula el sistema digestivo y es altamente digerible.
- Proporciona energía sostenida: carbohidratos equilibrados con fibra y bajo en azúcares para saciedad prolongada.
- Apoya la pérdida de peso por su poder saciante y fibra elevada.
Los beneficios de la harina de espelta superan ampliamente a la de trigo refinado, según análisis comparativos.
Contraindicaciones de la espelta
Contiene gluten, aunque en menor cantidad que el trigo. Personas con celiaquía, intolerancia o alergia al gluten deben evitarla. Consulta nuestro artículo Qué comer si soy celíaco para alternativas seguras.
También puede afectar a quienes padecen enfermedad de Crohn o síndrome de intestino irritable. Siempre consulta a un médico antes de incluirla y pruébala en pequeñas cantidades.
¿La espelta engorda?
Altamente digestiva y rica en fibra, la espelta depura el organismo y es el cereal más recomendado en dietas de adelgazamiento, respaldado por nutricionistas.
Sin embargo, como todo cereal, es rica en carbohidratos, por lo que debe consumirse con moderación. No engorda per se, pero no es milagrosa: sus bajos niveles de grasas y azúcares la hacen superior al trigo refinado.
Productos de harina de espelta son más densos y nutritivos, requiriendo porciones menores. Para recetas, prueba nuestro Cómo hacer pan de espelta ecológico de forma fácil y en casa.