La mayoría de las mujeres se sienten fantásticas durante el segundo trimestre del embarazo y disfrutan plenamente de esta etapa. Es el momento ideal para imaginar la llegada de tu bebé y soñar con la maternidad.
Tu bebé en el segundo trimestre
Tu bebé experimenta un desarrollo impresionante entre las semanas 13 y 26, según WebMD. Para la semana 14, ya realiza movimientos coordinados de brazos y piernas.
Alrededor de la semana 20, notarás sus primeros movimientos. Observa sus patrones de actividad y descanso, que coinciden con sus ciclos de sueño y vigilia. Es una oportunidad única para descubrir su personalidad: ¿está activo por la mañana o la noche? ¿Patalea más durante el ejercicio o las relaciones sexuales?
La audición de tu bebé se desarrolla, respondiendo a sonidos fuertes con movimientos. Además, crece pelo en la cabeza, pestañas y cejas. El lanugo (vello fino corporal) se oscurece y es visible en ecografías.
A las 26 semanas, mide unos 36 cm y pesa alrededor de 680 gramos (1,5 libras).
Tu cuerpo en el segundo trimestre
Tu cuerpo sufre transformaciones notables, como detalla Mayo Clinic. Aparece un hermoso bulto abdominal que todos notarán, tus senos se agrandan y podrías disfrutar mostrando un poco de escote. Gana entre 1,5 y 2 kg por mes.
Es común que aumente tu libido. No te preocupes por los cambios corporales; muchas parejas los disfrutan. Las relaciones sexuales son seguras y no dañan al bebé, salvo riesgo de parto prematuro: consulta siempre a tu médico.
Muchas mujeres adoran este trimestre: las náuseas iniciales desaparecen, la energía regresa y el humor mejora. Aun así, podrías notar picazón, hormigueo, estreñimiento, estrías o dificultad para respirar. Alivia estos síntomas bebiendo abundante agua, consumiendo fibra y usando cremas hidratantes. Para las estrías, las cremas ayudan, aunque su eficacia varía según expertos.
Cosas esenciales en el segundo trimestre
Asiste a tus citas prenatales: escucharás los latidos del corazón de tu bebé y probablemente una ecografía. Evalúa pruebas como AFP, triple screening o amniocentesis, con sus riesgos y beneficios para detectar complicaciones.
Empieza a usar ropa de maternidad si lo necesitas.
Vigila síntomas de parto prematuro: fuga de líquido (no orina), 5+ contracciones/hora, presión vaginal, dolor lumbar sordo o mucosidad sanguinolenta. Contacta inmediatamente a tu médico.
Planifica la nursery: cochecito, silla de auto, moisés, monitor. Regístrate para baby shower y abastece pañales, ropa y mantas.
Come saludable: evita chatarra, prioriza 7 porciones diarias de frutas y verduras. Toma vitaminas prenatales y bebe al menos 8 vasos de líquidos (agua principalmente; leche y jugos cuentan).
Ejercítate con moderación (caminar, nadar, yoga prenatal), evitando alto impacto. Consulta dudas con tu médico, según Fit Pregnancy. Presta atención a deshidratación y calor.
Inscríbete en clases de parto: hospitalarias, Bradley o hipnoparto para un parto natural.
¡Mitad del camino!
Disfruta este trimestre placentero: luce ropa premamá que realce tu brillo y mantén hábitos saludables para ti y tu bebé.