Si estás embarazada y sufres dolor en las rodillas o un pinchazo en las caderas, no estás sola. Estos síntomas son comunes entre las futuras mamás, especialmente en el tercer trimestre. Como con cualquier molestia del embarazo, es clave conocer las causas y saber cuándo consultar a tu médico. Además, puedes aplicar pasos prácticos para reducir el dolor y retomar tu rutina diaria con mayor comodidad.
Tipos de dolor articular en el embarazo
Según un estudio de la Clínica Mayo, más del 50% de las mujeres embarazadas experimentan algún dolor articular. Suele afectar las caderas o la zona lumbar, pero puede aparecer en cualquier articulación.
Dolor de cadera
El dolor de cadera puede dificultar tareas cotidianas e incluso dormir de lado, posición recomendada para embarazadas. Según Parents Magazine, se divide en dos tipos principales:
- Ciática: Causada por compresión nerviosa debido a la posición del bebé, provoca sensibilidad extrema, entumecimiento, hormigueo y dolores que irradian desde la cadera hasta la parte posterior de la pierna. Mejora cuando el bebé se mueve.
- Dolor generalizado: Relacionado con la laxitud articular por hormonas del embarazo, según expertos citados en Parents Magazine.
Para aliviarlo, descansa la articulación, aplica calor o frío alterno y consulta a tu médico sobre analgésicos seguros durante el embarazo.
Disfunción sacroilíaca y sínfisis púbica
La articulación sacroilíaca (SI), en la parte baja de la espalda junto al coxis, es la causa principal de dolor lumbar en el embarazo, según Spine-Health. Provoca dolor agudo cerca del coxis, que empeora al levantarte, caminar o girar en la cama, debido a la relaxina que relaja las articulaciones para el parto.
La sínfisis púbica, unión anterior de los huesos pélvicos, causa síntomas similares por desalineación o separación leve, según What to Expect. Actividad como girar, levantarse o caminar duele por la misma hormona.
Prueba soportes como el Prenatal Cradle de It's You Babe, ejercicios de Kegel e inclinaciones pélvicas para fortalecer músculos. Consulta fisioterapia con tu médico para estabilizar la pelvis.
Dolor de rodilla
El aumento de peso tensiona las rodillas, agravado por la relaxina que afecta la rótula, según EverydayHealth. Suele resolverse postparto, pero mientras:
- Elige zapatos con buen soporte y amortiguación.
- Evita estar mucho tiempo de pie.
- Mantén actividad moderada para fortalecer músculos de soporte.
- Habla con tu médico sobre fisioterapia y analgésicos aprobados.
Dolor en otras articulaciones
Todas las articulaciones se sueltan por hormonas y soportan más peso, afectando manos, muñecas, codos o cuello. Si el dolor es intenso, consulta siempre a tu médico o matrona.
Cuándo preocuparte
El dolor articular leve es normal, pero infórmalo a tu profesional de salud. Dolor lumbar con abdominales podría indicar parto inminente; si es rítmico y estás antes de las 37 semanas, llama inmediatamente por posible parto prematuro.
Consulta a tu médico y descansa
En la mayoría de casos, el dolor mejora o desaparece tras el parto. Mientras, habla con tu médico, toma las precauciones y pronto te sentirás mejor.