Al final del tercer trimestre del embarazo, el bebé idealmente debe posicionarse con la cabeza hacia abajo (presentación de vértice) para un parto vaginal seguro. Sin embargo, alrededor del 4% de los bebés a las 36-37 semanas presentan posición podálica, con las nalgas o pies cerca del cuello uterino.
El parto vaginal en posición podálica conlleva riesgos significativos, ya que la cabeza suele ser más ancha que el cuerpo. Según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), el cuerpo del bebé puede no dilatar suficientemente el cuello uterino, atrapando la cabeza o hombros en el canal de parto. Otro peligro es la prolapsación del cordón umbilical, que podría comprimirse y reducir el oxígeno al feto.
Si se detecta posición podálica a las 36-37 semanas mediante palpación abdominal, ecografía o examen pélvico, tu médico debe ofrecer la versión cefálica externa (VCE), un procedimiento seguro y efectivo.
¿Qué es la versión cefálica externa (VCE)?
La VCE es un procedimiento realizado entre las 36 y 37 semanas para rotar manualmente al bebé de posición podálica o transversa a cefálica. Un obstetra, asistido por otro profesional, aplica presión controlada en el abdomen materno guiado por ultrasonido, aumentando las chances de parto vaginal.
¿Qué esperar durante una VCE?
Antes del procedimiento, se administra sedación leve y anestesia local, como óxido nitroso (gas de la risa), terbutalina (tocolítico), bloqueadores de canales de calcio o epidural. La Dra. Marsha Granese, obstetra-ginecóloga en Mission Hospital (Misión Viejo, California), explica: "Uso epidural, lubricación abdominal y tocolíticos para relajar el útero".
Con epidural, sentirás presión moderada a intensa; sin ella, puede ser dolorosa e incómoda. Madre y bebé se monitorean continuamente con cardiotocografía y ultrasonido. El procedimiento se detiene ante cualquier signo de estrés fetal, y puede requerir varios intentos.
Riesgos de la VCE
No todos los casos son candidatos: contraindicaciones incluyen restricción del crecimiento fetal, macrosomía, oligohidramnios o embarazos de alto riesgo.
Complicaciones raras incluyen desprendimiento de placenta, hemorragia, rotura de membranas, sufrimiento fetal o parto prematuro. Se realiza cerca de quirófano para cesárea inmediata si es necesario. La tasa de éxito es del 58%, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH), aunque el bebé podría revertir la posición.
¿Qué pasa si la VCE no funciona?
Alternativas incluyen acupuntura con moxibustión o técnica quiropráctica Webster para equilibrar la pelvis. Algunas mujeres optan por parto vaginal podálico si cumplen criterios estrictos.
"No te desanimes si falla la VCE", aconseja la Dra. Granese. "La cesárea es más segura para el bebé en estos casos, sin impacto a largo plazo, y permite VBAC en embarazos futuros".