Existen fenómenos mentales en forma de imágenes que emergen sin un estímulo externo que los active, o que persisten tras desaparecer dicho estímulo. En psicopatología, estos se conocen como pseudopercepciones.
Se trata de imágenes mentales atípicas procesadas de manera similar a percepciones reales, surgiendo sin un desencadenante concreto. En este artículo, exploramos en profundidad qué son las pseudopercepciones y sus principales tipos, basándonos en la literatura clínica especializada.
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¿Qué son las pseudopercepciones?
Las pseudopercepciones son imágenes psíquicas anómalas procesadas como si fueran percepciones visuales reales, lo que puede generar confusión. Clasificadas en psicopatología clínica como "engaños perceptivos", junto a las alucinaciones, se originan en la imaginación del sujeto, pero se experimentan como reales, sin alteraciones sensoriales primarias.
Estos engaños surgen de interpretaciones erróneas de imágenes cognitivas en términos sensoriales. Aunque la percepción e imaginación comparten mecanismos cognitivos similares, algunas pueden desencadenarse por tóxicos o disfunciones cerebrales.
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¿Cuáles son las principales pseudopercepciones?
A continuación, detallamos las más comunes, respaldadas por expertos como Karl Jaspers y manuales de psicopatología.
1. Imágenes mnésicas y eidéticas
Las imágenes mnésicas reviven recuerdos transformados, a menudo mezclados con deseos. Desaparecen si no se atienden y carecen de gran viveza.
Las eidéticas son representaciones casi idénticas de impresiones sensoriales previas (visuales o auditivas), evocables voluntariamente o no. Según Jaspers, el sujeto conserva el juicio de realidad, sabiendo que son imaginadas. Comunes en niños, culturas primitivas y artistas talentosos.
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2. Post-imágenes o imágenes consecutivas
Estas surgen tras estimulación sensorial excesiva, persistiendo segundos con características opuestas (ej.: color oscuro seguido de claro, o "imágenes negativas"). A diferencia de las eidéticas, no se evocan repetidamente y no se perciben como reales ni patológicas.
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3. Imágenes parásitas
Involuntarias y subjetivas, emergen sin estímulo presente, intrusivas cuando no se atienden (de ahí su nombre). Desaparecen al focalizar atención, diferenciándose de obsesiones. Comunes en fatiga o trauma.
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4. Imágenes alucinoides
Autónomas, incontrolables y subjetivas, sin estímulo externo. Claras pero simples, sin carga emocional, ligadas a afecciones nerviosas (enfermedades, intoxicaciones). El sujeto sabe que son imaginarias (ej.: fosfenos o "fenómeno de Müller" al cerrar ojos).
5. Imágenes hipnagógicas
Denominadas también alucinaciones fisiológicas, ocurren en semi-consciencia (transición vigilia-sueño). Visuales (patrones, luces, sombras), comunes y no patológicas.
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6. Imágenes hipnopómpicas
Similares, pero en despertar (sueño-vigilia). Espontáneas, vívidas, integradas en sueños. Estudios indican que el 70% de la población las experimenta. Mantienen juicio de realidad, sin interferencia diaria, a diferencia de alucinaciones.
- APIR (2019). Manual de Psicopatología. Madrid: APIR.
- Gastó, C. y Navarro, V. (2015). Psicopatología de la percepción. En J. Vallejo (Coord.). Introducción a la psicopatología y la psiquiatría (pp. e44-e77). Madrid: Elsevier Masson.
- Pascual-Vera, B., Martínez-Besteiro, E. y Belloch, A. (2020). Psicopatología de la percepción y la imaginación. En A. Belloch, B., Sandín y F. Ramos (Coords.). Manual de Psicopatología: Volumen I (pp. 147-194). Madrid: McGraw-Hill.