Si eres como la mayoría de los estadounidenses, pasas más horas frente a pantallas que nunca, y eso puede agotarte. Para algunas personas, el tiempo prolongado ante las pantallas no solo causa molestias, sino síntomas reales como náuseas, mareos y migrañas, conocidos como ciberenfermedad o mareo cibernético. Similar al mareo por movimiento, este fenómeno es evitable con estrategias prácticas, incluso en nuestra era digital.

¿Qué es la ciberenfermedad?
El exceso de tiempo frente a pantallas puede desencadenar ciberenfermedad en personas sensibles, un trastorno comparable al mareo por movimiento. Provoca náuseas, dolores de cabeza, mareos y confusión mental. ¿Qué ocurre en el cerebro y el cuerpo?
"La ciberenfermedad surge cuando el cerebro recibe señales contradictorias de movimiento, como en una pantalla parpadeante, mientras el cuerpo está quieto", explica Gillian Isaacs Russell, PhD, psicoterapeuta en Boulder, Colorado.
Esto genera un conflicto vestibular-visual. Un ejemplo común es el malestar al leer en un coche como pasajero: los ojos ven algo estático, pero el cuerpo percibe movimiento. "Esto crea confusión: los ojos ven una cosa, pero el oído interno y el cuerpo detectan otra", detalla Christina Finn, OT, profesora asociada de terapia ocupacional en el Instituto Tecnológico de Nueva York, Long Island. Los mensajes contradictorios provocan náuseas o mareos, sobre todo en personas propensas.
De igual modo, las pantallas con imágenes en movimiento generan este conflicto: los ojos detectan acción, pero el cuerpo no se mueve. Finn indica que basta 1-2 horas para que aparezcan síntomas, que duran de minutos a horas según la persona.
Otro factor es la luz azul de las pantallas, que causa fatiga visual, náuseas y mareos. "La exposición prolongada interrumpe el sueño y agrava estos síntomas", añade Finn.
Las personas más vulnerables incluyen quienes padecen migrañas, mareos por movimiento, problemas vestibulares o conmociones cerebrales. También niños pequeños, adultos mayores y mujeres, posiblemente por fluctuaciones hormonales.
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3 formas efectivas de prevenirla
Evitar pantallas por completo es inviable. En su lugar, aplica medidas preventivas y limita el tiempo de uso de forma realista.
1. Reorienta tu cerebro y cuerpo con frecuencia.
Levántate y camina cada 30 minutos para informar a tu cuerpo de su posición espacial y reducir el conflicto sensorial, recomienda Finn. "Recuérdale a tus ojos que están unidos a un cuerpo". Usa una pelota de ejercicios para mayor movilidad.
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2. Previene la fatiga visual.
"Sostener una mancuerna 10 horas fatiga el brazo; lo mismo pasa con los ojos ante pantallas", explica Christopher Starr, MD, oftalmólogo en Weill Cornell Medicine y NewYork-Presbyterian, Nueva York. El parpadeo se reduce un 50%, resecando los ojos.
Sigue la regla 20-20-20-20: cada 20 minutos, mira a 20 pies (6 metros) durante 20 segundos. Usa los últimos 20 segundos para parpadear 20 veces o cerrar los ojos. Emplea lágrimas artificiales sin conservantes, posiciona la pantalla bajo el nivel de los ojos para menos sequedad.
3. Reduce la exposición a la luz azul.
Activa filtros de luz azul en dispositivos o usa protectores de pantalla. Gafas con filtro azul ayudan: Russell, con experiencia en migrañas por pantallas, las recomienda ampliamente.
No eliminarás las pantallas, pero con disciplina y estas estrategias mantendrás la ciberenfermedad a raya.
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