Las habilidades motoras en niños con trastorno del espectro autista (TEA) a menudo presentan obstáculos relacionados con el funcionamiento cerebral. Investigadores exploran el vínculo entre estas habilidades y el comportamiento social para mejorar intervenciones.
¿Qué son las habilidades motoras?
La capacidad para moverse en el entorno físico depende del sistema nervioso central. Incluyen la motricidad fina (pequeños movimientos, como escribir o dibujar) y la motricidad gruesa (movimientos amplios, como caminar o saltar).
Habilidades motoras en niños con autismo
El TEA es un trastorno neurológico sin rasgos físicos evidentes, por lo que se diagnostica mediante patrones conductuales. Estudiar las habilidades motoras ofrece ventajas clave: son observables, medibles, reproducibles y correlacionables con sistemas cerebrales implicados en comunicación y socialización.
- Observables
- Medibles
- Reproducibles
- Correlacionables con funciones cerebrales de comunicación y socialización
El autismo se manifiesta en comportamientos, incluyendo alteraciones motoras finas y gruesas, observables incluso en casos de alto funcionamiento o síndrome de Asperger. Por ejemplo, el Instituto Kennedy Krieger investiga la relación entre motricidad, habilidades sociales y comunicación en niños con TEA.
Desafíos motores comunes en niños con autismo
Los problemas motores se manifiestan de diversas formas:
- Motricidad gruesa: Afectada por issues neurológicos y procesamiento sensorial, complicando natación, deportes o ciclismo debido a problemas de conciencia corporal, equilibrio y control.
- Motricidad fina: Dificulta escribir, dibujar o vestirse, requiriendo control preciso de músculos manuales.
- Habla y lenguaje: Articulación precisa depende de motricidad fina oral y procesamiento lingüístico.
Tratamientos para mejorar la motricidad
Los planes terapéuticos personalizados abordan deficiencias específicas en motricidad fina, gruesa o ambas. Dividen tareas en pasos pequeños, avanzando progresivamente con repetición y consistencia. Padres deben involucrarse activamente, guiados por terapeutas ocupacionales, especialistas en conducta y administradores de casos.
Actividades de motricidad gruesa
Estas actividades simples mejoran equilibrio y coordinación:
- Atrapar burbujas
- Voleibol con globo
- Canción "Cabeza, hombros, rodillas y pies"
- Baile congelado
- Salto en trampolín
- Escalada
- Arrastrarse por túneles
- Atrapar pelotas
- Patear pelotas
- Andar en triciclo o bicicleta
- Imitar animales (galope, pato, salto)
- Equilibrio en una pierna
- Esteras enrollables
El juego "Simón dice" fomenta escucha e imitación, adaptándose gradualmente.
OT Mom Learning Activities ofrece ejemplos de ejercicios para hombros que potencian motricidad fina.
Actividades de motricidad fina
La motricidad fina se vincula con desarrollo lingüístico (teoría motora del lenguaje). Requiere control ocular, destreza manual y coordinación ojo-mano:
- Masilla Play-Doh
- Canciones y rimas de dedos
- Pintura con dedos
- Tableros perforados y fieltro
- Lazado
- Collares de cuentas
- Rompecabezas
- Colorear, dibujar y escribir
- Cortar papel
- Abrir/cerrar tapas
- Escribir en caballete
- Botones, cremalleras y hebillas (iniciar con velcro)
- Instrumentos musicales
Promueva cruzar la línea media corporal. Juegos de mesa integran motricidad, socialización y comunicación.
Aprender jugando
El juego natural fomenta habilidades motoras, mejorando interacciones sociales y habla en niños con autismo. Todo está interconectado.