La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) recomienda desde hace años la detección temprana del autismo en todos los niños a los 18 y 24 meses. Por eso, sorprendió a padres, profesionales y pediatras la decisión esta semana del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPTF), un panel voluntario de expertos médicos, de no recomendar la detección universal en su borrador de propuesta. El grupo aclaró que no pretende alterar las prácticas habituales en consultas pediátricas, por lo que los niños con preocupaciones sobre el trastorno del espectro autista (TEA) seguirán siendo evaluados. Sin embargo, si se aprueba esta recomendación, algunos médicos podrían pasar por alto signos iniciales que una herramienta de detección universal detectaría fácilmente.
El USPTF solicita más investigaciones, y como madre de un niño de 7 años con autismo, coincido en la necesidad de estudios adicionales sobre el TEA. No obstante, me desconcertó su postura. Como indica el CDC en su sitio web: "Los niños con trastorno del espectro autista no se diagnostican tan pronto como podrían. [...] Este retraso impide que reciban la ayuda que necesitan".
La detección del autismo es un proceso sencillo, no invasivo: consiste en una serie de preguntas que el médico realiza a los padres. No consume mucho tiempo, no genera costos adicionales y puede derivar a niños con signos sutiles hacia intervenciones tempranas clave. Entonces, ¿cuál es el perjuicio de implementarla universalmente?
El USPTF acepta comentarios públicos sobre su recomendación aquí. Si considera que erraron al no respaldar la detección universal, envíeles su opinión antes de que cierre el foro a fin de mes. Yo misma lo haré para enfatizar la urgencia de esta prueba.
Jamie Pacton vive cerca de Portland, donde bebe mucho café, sueña con navegar y disfruta cada día con su esposo y sus dos hijos. Encuéntrala en www.jamiepacton.com, Facebook (Jamie Pacton) y Twitter @jamiepacton.
Imagen: "Examen del médico de familia" vía Shutterstock.