Italia, cuna por excelencia de la enología, presume de una tradición vinícola milenaria que se remonta al Imperio Romano y las fiestas en honor a Baco. El vino italiano trasciende fronteras, encapsulando la esencia de la cultura italiana. Aunque en los años 60 algunos productores priorizaron cantidad sobre calidad, hoy destaca por su excelencia. Como expertos en vinos, exploramos los tipos de vinos italianos más emblemáticos.
1. Vinos Chianti
Los vinos Chianti, sinónimo de prestigio y calidad superior, nacen en las colinas de Chianti, en la Toscana (provincia de Siena). Elaborados principalmente con uva Sangiovese, incorporan a veces trazas de Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon. Se producen en abundancia en Pisa y Arezzo, siendo el Chianti Superiore el más renombrado.
2. Vinos Dolcetto
Originarios de Piermont, en el noroeste de Italia, los Dolcetto no son dulces pese a su nombre: mayoritariamente secos, con una mínima producción semi-seca (ligeramente dulce). Destacan el Ceretto Nero y el Regaliz, con notas a ciruelas pasas, amargor y matices almendrados. Sobresalen el Dolcetto di Dogliani y Dolcetto di Dogliani Superiore. Perfectos para maridar con pastas y pizzas.
3. Vino Lambrusco
De Emilia-Romaña (norte de Italia), este espumoso se elabora con hasta 40 variedades de uvas, incluyendo clones. Cuenta con cuatro DOC: Lambrusco Salamino di Santa Croce, Lambrusco Reggiano, Lambrusco Grasparossa di Castelvetro y Lambrusco di Sorbara. Seco o semi-seco, ofrece alta acidez y sabores a bayas. Su mayor mercado es EE.UU., con producciones menores en Argentina y Chile.