Durante el embarazo, es común que el ombligo sobresalga y se agrande conforme crece el abdomen. Esto podría indicar una hernia umbilical, frecuente en esta etapa, aunque rara vez requiere tratamiento salvo complicaciones graves.
¿Qué es una hernia umbilical?
Según los Institutos Nacionales de Salud (NIH), una hernia umbilical ocurre cuando el peritoneo (revestimiento de la cavidad abdominal) protruye a través del ombligo, formando un saco que puede contener intestino. Si la abertura es amplia, el intestino puede deslizarse hacia el saco y empujarse de vuelta al abdomen.
Esto sucede cuando los músculos abdominales que rodean el ombligo se debilitan o separan, permitiendo que el revestimiento abdominal penetre por la abertura.
En el embarazo
El estiramiento de los músculos y tejidos abdominales para acomodar el útero en crecimiento favorece la formación de hernias umbilicales. El riesgo aumenta con embarazos posteriores, ya que los músculos se debilitan progresivamente.
Otros factores de riesgo incluyen:
- Embarazo múltiple
- Bebé macrosómico (grande)
- Sobrepeso
- Cirugías abdominales previas
- Antecedentes de esfuerzo físico intenso o levantamiento de pesos
Una hernia umbilical no representa riesgo para el bebé, salvo complicaciones que requieran cirugía.
Síntomas
Aparece un bulto blando en el ombligo, más prominente al toser, estornudar o hacer esfuerzo al defecar. Puede causar presión o dolor si el intestino se comprime en el saco herniario.
Atrapamiento y estrangulamiento
Si un asa intestinal queda atrapada y se estrangula, interrumpiéndose el flujo sanguíneo, surge dolor intenso, náuseas y vómitos. Esto exige cirugía de emergencia para evitar gangrena intestinal y complicaciones graves, potencialmente mortales para la madre y el bebé.
Medidas preventivas
Evite levantar objetos pesados, el estreñimiento, el riego o la tos persistente si tiene hernia.
Tratamiento
Durante el embarazo, no se recomienda intervenir salvo dolor significativo o signos de atrapamiento/estrangulamiento.
Después del parto
Espere a completar la maternidad para repararla, salvo síntomas urgentes. Consulte siempre con su médico.
Reparación quirúrgica
Según el Colegio Americano de Cirujanos (ACS), la cirugía es el único tratamiento definitivo. Consiste en cerrar los músculos sobre el saco herniario o colocar una malla sintética, mediante incisión abierta o laparoscopia si el defecto es grande.
Cuándo consultar al médico
Acuda a su médico o partera ante dolor abdominal persistente cerca del ombligo o en el vientre, especialmente si es intenso, acompañado de náuseas o vómitos. Actúe con urgencia.