Según la Clínica Mayo, los abortos sin complicaciones no provocan infertilidad. No obstante, complicaciones como infecciones durante el procedimiento o lesiones uterinas pueden generar infertilidad o afectar embarazos futuros. De acuerdo con el libro de texto Obstetricia y Ginecología de Danforth, el riesgo de infertilidad postaborto oscila entre el 1% y el 2%.
Abortos complicados por infección
Las infecciones en el tracto reproductivo tras un aborto pueden dañar el revestimiento uterino, formar cicatrices y obstruir las trompas de Falopio, lo que deriva en infertilidad. Un estudio de 1993 publicado en el British Journal of Obstetrics and Gynaecology y una revisión de 2008 en la Biblioteca Global de Medicina de la Mujer (GLOWM) indican que estas infecciones aumentan el riesgo de:

- Embarazo ectópico
- Pérdida fetal en el segundo trimestre
- Parto prematuro
- Bajo peso al nacer en embarazos posteriores
Una infección no detectada ni tratada eleva este riesgo. Un análisis de 2012 de la Cochrane Database System Review concluye que detectar y tratar infecciones previas al procedimiento, o prescribir antibióticos preventivos, reduce significativamente las infecciones postaborto.
Abortos complicados por lesión uterina
Lesiones en el revestimiento uterino, perforaciones del útero o del cuello cervical durante el aborto pueden causar infertilidad. Según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), estas ocurren en menos de 1 por cada 1.000 mujeres, en procedimientos como dilatación y curetaje (D&C) por aspiración o raspado en el primer trimestre, o dilatación y evacuación (D&E) en el segundo.
Cicatrización del revestimiento uterino
Las lesiones en el endometrio generan cicatrices y adherencias intrauterinas (AIU), conocidas como sinequias o síndrome de Asherman, mayormente en D&C con cureta afilada bajo anestesia general. La revisión de GLOWM señala que las AIU dificultan la implantación embrionaria o el paso de esperma, y provocan:
- Períodos leves o ausentes
- Abortos espontáneos tempranos
- Pérdidas fetales en segundo trimestre
- Parto prematuro
- Mortinatos
- Bebés de bajo peso
- Implantación placentaria anormal
Obstetricia y Ginecología de Danforth estima un riesgo del síndrome de Asherman del 0,1% al 2,3%. Una revisión de 2013 en Reproductive Biology and Endocrinology indica que el riesgo aumenta con procedimientos repetidos, con tasas de embarazo postratamiento del 40% al 63%, según gravedad.
Perforación del útero y cuello uterino
La perforación uterina, que puede dañar vejiga o intestino, es rara (0,09%-0,50% según Danforth), pero favorece infecciones pélvicas y obstrucción tubárica. Lesiones cervicales en dilataciones son más comunes en D&E de segundo trimestre, aunque faltan datos concluyentes sobre impacto en fertilidad, per Oxford Journal.
Abortos sin complicaciones
Una revisión de 1990 en Clinical Obstetrics and Gynaecology y seguimiento de 2008 en GLOWM confirman que, sin complicaciones:

- No hay mayor riesgo de infertilidad en abortos médicos o quirúrgicos del primer trimestre (aspiración o D&C).
- No aumenta en D&E o salino del segundo trimestre.
- No eleva riesgo de ectópicos ni complicaciones en embarazos futuros.
Bajo riesgo general de infertilidad
Los abortos son seguros con bajo riesgo de infertilidad si se previenen infecciones y lesiones. Consulte a su médico sobre riesgos y fertilidad postprocedimiento.