La respiración Lamaze es una técnica esencial en las clases de preparación al parto. Estas prácticas son ideales para madres primerizas o aquellas que buscan manejar el dolor mediante la respiración controlada.
Por qué funciona la respiración Lamaze
Los instructores certificados de Lamaze enseñan estas técnicas para controlar el dolor durante el trabajo de parto y el alumbramiento. Aunque se asocia comúnmente con la respiración rápida "ji-ji-hoo", no se trata de hiperventilación, que puede causar mareos y ansiedad. Lamaze incluye respiraciones profundas para relajar el cuerpo, promover la oxigenación y mantener la calma, facilitando un parto sin medicamentos.
Nota importante: La respiración Lamaze alivia el dolor, pero no lo elimina por completo. Es válido recurrir a analgésicos si es necesario; consulta siempre con tu médico.
Los cuatro tipos de respiración Lamaze
Se enseñan en clases de preparación al parto, pero puedes practicarlas desde ya para relajarte y prepararte. Cada una se inicia y finaliza con una respiración purificadora.
Respiración purificadora (o de limpieza)
Es la primera técnica: inhala lenta y profundamente por la nariz, exhala por la boca. Marca el inicio y fin de cada contracción, sirviendo como señal para tu pareja.
Respiración lenta
Técnica natural y superficial, similar a la del sueño, para relajarte en contracciones intensas. Inicia con respiración purificadora, inhala contando 3-5 segundos (lo cómodo), exhala igual. Relaja mandíbula y hombros. Practica 90 segundos y finaliza con purificadora.
Respiración de soplo
Otra respiración lenta y superficial. Inicia con purificadora, inhala por nariz, exhala soplando suavemente por boca. Practica con vela o papel: apaga o mueve sin esfuerzo. 90 segundos y purificadora.
Respiración patronada (consciente)
Versión moderna de "ji-ji-hoo", enfocada en abdominal profunda para oxigenar a madre y bebé. Mantén ritmo cómodo: purificadora, patrón 90 segundos, purificadora.
Consejos para mayor comodidad
Lo esencial es sentirte cómoda: practica cada técnica y elige la mejor. Cambia si no alivia; combina según la etapa del parto. Respirar es clave en este proceso natural.