La actividad física incrementa el flujo sanguíneo y el oxígeno al cerebro, esencial para su óptimo rendimiento, según numerosos estudios científicos.
Investigaciones confirman que el ejercicio eleva el número de células NK, linfocitos clave del sistema inmune que combaten virus, bacterias y previenen la proliferación de células cancerígenas en tumores emergentes.
Además, hay evidencia creciente de que correr alivia significativamente la depresión.
Las ventajas de un gimnasio en la oficina
Un esfuerzo aeróbico sostenido de más de 15-20 minutos diarios bloquea pensamientos negativos y potencia la capacidad de disfrutar las pequeñas cosas cotidianas.
En contraste, la anhedonia —dificultad patológica para sentir placer— junto con la desesperanza y la tristeza, son síntomas comunes de la depresión.
Desmontemos un mito: no usamos solo el 10% del cerebro, sino el 100%, aunque no todo simultáneamente.
Las tareas administrativas típicas —organización, planificación, negociación, resolución de problemas y decisiones— activan las áreas prefrontales, detrás de la frente, las más demandantes energéticamente. Por eso, al final del día surge un agotamiento mental intenso, no físico: esa sensación de 'cabeza quemada'.
Mantener la atención en tareas cognitivamente exigentes agota rápidamente nuestros recursos energéticos cerebrales.
Activando nuestras neuronas
Durante el uso de la corteza prefrontal, otras neuronas cerebrales permanecen inactivas. La actividad física, en cambio, recluta miles de neuronas en áreas premotoras y motoras, inhibiendo las prefrontales en una eficiente 'economía mental'.
Estudios muestran que un breve recreo para ejercicio, como caminar en cinta, revitaliza las áreas cognitivas, similar al descanso del sueño que reinicia el cerebro.
No todas las empresas pueden instalar un gimnasio, pero basta con 30 minutos de caminata ligera a mitad de jornada. Al enfocarse en mover músculos, el cerebro permite que las áreas prefrontales se recuperen y 'recarguen', elevando la eficiencia mental el resto del día.
Beneficios para la productividad
Aunque algunos lo ven como pérdida de tiempo, el ejercicio genera hasta un 30% más de tiempo productivo de calidad por jornada, según estimaciones basadas en investigaciones.
Experimentos revelan que la actividad aeróbica post-tareas mentales mejora el recuerdo y funciones cognitivas hasta 48 horas después.
Mejora el ánimo, equilibra el humor y potencia la cognición: literalmente, nos hace más inteligentes. Razones convincentes para incluir ejercicio cardiovascular matutino en la oficina, como profilaxis contra el estrés diario.