Olvídate de dar vueltas en la cama. Dormir toda la noche puede ser más sencillo de lo que imaginas. Un estudio revelador publicado en JAMA demuestra que la meditación de atención plena mejora significativamente la calidad del sueño.
El estudio siguió a dos grupos de adultos mayores de 55 años con trastornos moderados del sueño autoinformados. La mitad participó en un programa de seis semanas de meditación mindful, enfocado en observar sensaciones físicas y mentales momento a momento. El otro grupo recibió educación sobre higiene del sueño durante el mismo período. Ambos incluyeron prácticas en casa y autoevaluaciones de sueño en una escala de 0 a 21 puntos.
Al final, el grupo de educación del sueño mejoró 1,1 puntos en promedio. Los meditadores avanzaron 2,8 puntos, un 13% más. Conclusión: la meditación mindful beneficia más la calidad del sueño que solo la higiene.
Imagina combinar ambas técnicas. Un estudio de 2020 en el Journal of Community Hospital Internal Medicine Perspectives evaluó higiene del sueño más meditación de corazón (centrada en compasión, generosidad y equanimidad) en pacientes con insomnio crónico. Tras ocho semanas, el índice de gravedad del insomnio bajó de 20,9 a 10,4. De 32 participantes, 24 usaban sedantes; 21 redujeron o eliminaron su medicación.
La evidencia respalda la meditación para todas las edades: reduce ansiedad (según Harvard Health), alivia depresión, mejora concentración y ayuda a dejar de fumar. Si buscas un sueño transformador, empieza con la meditación.