El inicio de esta década ha traído ansiedad, estrés, frustración, confusión, miedo y decepciones para muchos. Para algunos, ha significado la pérdida de un empleo o un ser querido; para otros, decisiones difíciles como cancelar bodas o dar a luz en soledad. La pandemia de coronavirus, las inconsistencias vacunales y las variantes han impactado a todos, reemplazando celebraciones con fiestas virtuales, bodas online y graduaciones remotas.
Al acercarnos a una temporada festiva tan esperada, es normal sentir emociones intensas. ¿Cómo serán las vacaciones sin ver a la familia cara a cara, o sin reunirse con amigos para intercambios de regalos o copas navideñas? Muchos, especialmente mayores o inmunocomprometidos, siguen ansiosos; otros dudan de la vacunación. Las nuevas variantes y las pautas de los CDC, que desaconsejan viajes y reuniones sin pruebas, alteran las expectativas.
Sentirse triste por Acción de Gracias, Hanukkah, Navidad o Año Nuevo es comprensible. Psicólogos afirman que estos sentimientos son normales, pero recomiendan estrategias de afrontamiento. Consultamos a expertos para ofrecer consejos prácticos que fomenten conexión y positividad en estas fiestas.
1. Organiza una reunión virtual de cocina familiar
Las tradiciones definen la magia navideña: adornos hechos a mano, historias de la abuela o recetas familiares. Si las reuniones presenciales no son viables, innova con enfoques modernos.
La coach de bienestar holístico Kama Hagar propone giros creativos: una competencia de cocina recreando platos clásicos con votación por presentación, o revelando ingredientes secretos. Entrega segura los platos a familiares mayores. "Programa una clase virtual de galletas con tu mamá o hornea para tus abuelos y déjalos en la puerta", sugiere Hagar. "Aunque estemos saturados de Zoom, aprovechemos esta tecnología. Sean creativos".
2. Haz voluntariado
Si la distancia separa a tu familia, busca conexiones locales. Voluntariar genera esperanza y alegría, con opciones presenciales seguras o virtuales, aumentadas por la pandemia.
"Entrega alimentos a ancianos que no pueden ir al supermercado, llama a alguien solo o crea tarjetas navideñas para residencias y hospitales", aconseja Amy Cooper Hakim, PhD, psicóloga industrial. Retribuir eleva el ánimo, incluso sin ver a seres queridos.
3. Envía regalos y tarjetas significativos; ábrelos virtualmente
Pequeños obsequios y notas a mano transmiten amor. Si el presupuesto es ajustado, opta por llamadas para cantar villancicos, compartir anécdotas y conectar.
"En pandemia, con más ansiedad y soledad, un sistema de apoyo emocional es esencial", dice Yvonne Thomas, PhD, psicóloga. "Crea recuerdos positivos y enriquecedores".
4. Honra tu duelo
Para quienes han perdido seres queridos —con más de 800.000 muertes por COVID-19 en EE.UU.—, las fiestas son dolorosas. Zlatin Ivanov, MD, psiquiatra certificado, recomienda procesar en grupo: donaciones o tributos.
"Crea una caja de recuerdos con fotos, citas y objetos", propone el Dr. Ivanov. Comparte historias por teléfono si no es presencial, reconociendo el dolor colectivo.
5. Practica actos de bondad semanales
No hacen falta gestos grandes para generar positividad. Estar presente apoya a otros; dar, te nutre a ti. Hagar enfatiza que sentirse amado es clave para el bienestar.
"Llama a quien no tiene familia, escribe a un amigo viudo o contacta a quien perdió su trabajo", indica. "Hazlo semanal de noviembre a enero: FaceTime para compartir el espíritu navideño".
6. Programa un brindis familiar virtual
Con familias grandes y tecnología limitada, las cenas Zoom fallan. Hakim sugiere un brindis off-screen con vino, café o chocolate; envía selfies en grupo. Para bonus, manda botellas iguales.
Las fotos alegrarán y facilitarán el día.
7. Busca y saborea lo positivo
En tiempos caóticos, reencuadrar es vital: pasa de "No celebraré con familia" a "Priorizo su salud". Thomas llama a esto reencuadre psicológico, viendo la perspectiva completa.
Honra victorias pequeñas como levantarte o enviar tarjetas.
8. Cuida tu salud integral
Evita antojos que nublen la mente. Prioriza sueño, nutrición, ejercicio, risas y apoyo.
"No controlas la pandemia, pero sí tu bienestar. Fortalécete emocionalmente", concluye Thomas.