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Tareas del hogar: Cómo mantienen tu cerebro más joven y saludable, según estudio en BMC Geriatrics

Hace tiempo que se sabe que la actividad física rutinaria es clave para la salud cerebral y la longevidad. Ya sea mediante ejercicios recreativos, como un paseo en bicicleta familiar, o sesiones intensas como un entrenamiento HIIT de 45 minutos, el movimiento mantiene el cerebro alerta, "joven" y nítido a corto y largo plazo. Pero, ¿qué ocurre con el esfuerzo físico diario que no se considera "ejercicio" formal, como las tareas domésticas o de jardín? ¿Ofrecen beneficios similares a una caminata rápida o jugar con los niños en el patio?

Un estudio publicado en febrero en la revista BMC Geriatrics revela que realizar tareas domésticas rutinarias, como jardinería, aspirar, barrer, lavar ropa o reorganizar armarios, se asocia positivamente con un mayor volumen cerebral y mejor cognición en adultos mayores.

Investigadores del Instituto de Investigación Rotman en el Hospital Baycrest (Ontario, Canadá) analizaron a 66 adultos mayores sin deterioro cognitivo. Evaluaron su salud, cognición, imágenes cerebrales y actividad física, midiendo volumen cerebral total, de materia gris y blanca, además de memoria, memoria de trabajo/atención, velocidad de procesamiento y función ejecutiva. Según Baycrest, quienes dedicaban más tiempo a tareas ocasionales y domésticas (limpiar, cocinar, jardinear) mostraban mayor volumen cerebral, independientemente de su ejercicio formal. (¡Un mayor volumen cerebral indica un cerebro más saludable y "joven"!)

"Los científicos saben que el ejercicio beneficia el cerebro, pero nuestro estudio es el primero en demostrarlo para las tareas del hogar", afirma Noah Koblinsky, fisiólogo del ejercicio y coordinador del proyecto en el Instituto Rotman de Baycrest. "Entender cómo distintas actividades físicas impactan la salud cerebral es vital para prevenir deterioro cognitivo y demencia en la vejez".

El estudio propone explicaciones: las tareas reducen el sedentarismo, un factor de riesgo para el declive cerebral; equivalen a ejercicio aeróbico ligero (como caminar o yoga suave); y fomentan planificación y organización, impulsando nuevas conexiones neuronales incluso en la madurez. Mantener neuronas activas y crear nuevas vías es esencial para la aptitud cerebral óptima a lo largo de la vida.