La dieta alcalina se distingue de los planes de adelgazamiento extremos por su enfoque en una alimentación equilibrada y saludable. Utiliza alimentos naturales y poco procesados para regular el pH de nuestros órganos, promoviendo una pérdida de peso sostenible y beneficios duraderos para la figura y la salud general. ¿Quieres conocer los alimentos permitidos en la dieta alcalina y aquellos a evitar? En unComo.com, expertos en nutrición, te lo explicamos con detalle.
¿Qué es la dieta alcalina?
La dieta alcalina es un plan alimenticio diseñado para elevar el pH corporal por encima de 7, mediante el consumo de alimentos que alcalinizan el organismo. Este enfoque fomenta un estilo de vida basado en ingredientes naturales, en detrimento de los procesados y grasos, lo que mejora la salud integral. Aunque consumir el 100% de alimentos alcalinos puede ser desafiante, los especialistas recomiendan que al menos el 80% de la ingesta sea alcalina. Al eliminar procesados y grasas, la pérdida de peso es notable y sostenible, adaptándose a tus objetivos.
Alimentos permitidos en la dieta alcalina
En la dieta alcalina, prioriza alimentos integrales bajos en grasa que nutren sin excesos. Recomendamos incluir:
- Pescados frescos de todo tipo.
- Carnes blancas como pollo y pavo.
- Huevos en preparaciones ligeras, como cocidos.
- Frutas y verduras siempre frescas.
- Legumbres, incluida la soja y sus derivados.
- Frutos secos al natural, sin sal ni azúcar añadidos.
- Arroz y pasta integral.
- Agua.
- Tés e infusiones naturales.
Opta por cocciones saludables: a la plancha, al horno o al vapor, con un toque de aceite de oliva y sin aderezos grasos.
Alimentos NO permitidos en la dieta alcalina
Para maximizar beneficios, limita o elimina:
- Carnes rojas, sobre todo los cortes grasos.
- Embutidos como chorizos, salchichas o patés.
- Harinas blancas.
- Bollería, galletas y dulces.
- Azúcar refinado.
- Mantequilla, margarina o manteca.
- Comida chatarra.
- Alimentos preparados, envasados o congelados.
- Refrescos.
- Alcohol.
- Sal.
- Café.
- Salsas calóricas o procesadas, como mayonesa o ketchup.