Un gramo de grasa aporta el doble de calorías que la misma cantidad de proteínas o hidratos de carbono. Por eso, reducir las calorías es fundamental si buscas adelgazar o conservar tu peso ideal. Como expertos en nutrición con años de experiencia asesorando a miles de personas, te compartimos consejos prácticos y probados para evitar calorías innecesarias. Son sencillos de aplicar y te ayudarán a ver resultados reales.
Pasos a seguir:
Bebe agua antes de la comida. Toma dos vasos de agua antes de comer para saciarte más rápido y reducir la ingesta total, incluida la grasa. Curiosamente, la deshidratación provoca retención de líquidos, lo que perjudica el adelgazamiento.
Incluye más purés de vegetales. Prepáralos como primer plato varias veces por semana. Así reduces hasta un 20% la grasa total de la comida, pero usa solo un poco de aceite, sin mantequillas, margarinas ni natas.
Cocina carnes y aves al horno para que liberen grasa. Pincha la pieza con un cuchillo durante la cocción y elimina la grasa que sale. Otra opción: colócala en la rejilla para que el jugo graso caiga debajo, reduciendo las calorías del plato.
Envuelve el alimento en papel vegetal con verduras o frutas antes de hornearlo, usando poco o nada de aceite. Cocinar a la plancha es ideal, ya que el alimento pierde grasa natural durante el proceso.
Mayonesa y alioli son las salsas más grasas (66-82% grasa, 600-800 kcal por 100 g). Le siguen cocktail y roquefort (25-43% grasa). Opta por ketchup o mostaza, con menos de 100 kcal por 100 g.
Si fríes, no sobrecargues la sartén, especialmente con alimentos congelados, ya que el aceite se enfría y absorbe más grasa. Limita los fritos a un par de veces por semana.
De los 14 postres semanales, 11 deben ser fruta fresca. El resto, lácteos desnatados al final de comidas ligeras. Un trozo de pastel o helado supera las 350 kcal; resérvalos para ocasiones especiales.