Entrenarte para un maratón de 42 kilómetros y 195 metros exige más que dedicación física: requiere una alimentación estratégica que suministre la energía esencial. Como expertos en nutrición deportiva, sabemos que una dieta inadecuada puede comprometer tu resistencia y salud. En este artículo, te compartimos consejos probados para optimizar tu rendimiento.
Pasos a seguir:
En la fase de entrenamiento, mantén consistencia física y realiza 5 comidas diarias: desayuno, almuerzo, cena y dos meriendas (media mañana y tarde). Esto asegura un flujo constante de energía.
Reduce grasas y proteínas; prioriza hidratos de carbono para reservas energéticas óptimas durante sesiones intensas. Incluye pan, cereales, pasta, arroz, maíz, guisantes, lentejas, garbanzos y patatas.
Tres días antes de la carrera, prepara tu cuerpo: minimiza aún más grasas y proteínas, e aumenta hidratos de carbono en guarniciones y cada comida para maximizar glucógeno muscular.
El día del maratón, come 3 horas antes para digerir y elevar glucosa sanguínea. Opta por pasta con arroz y vegetales, patatas, o pescado/carne magra con maíz, guisantes o patatas.
Una hora antes, ingiere pan o galletas con una bebida isotónica para deportistas y activa tu metabolismo.
Durante la prueba, hidrátate con 0,5 a 1 litro de líquido por hora. A los 20 km, consume galletas o pan para evitar fatiga.