Los corredores experimentados saben que los problemas de rodillas no surgen del acto de correr en sí, sino de una técnica inadecuada o falta de precauciones. Como expertos en medicina deportiva, recomendamos optimizar la técnica de carrera para reducir el impacto en las articulaciones. En esta guía práctica, basada en consejos de fisioterapeutas y traumatólogos, te explicamos paso a paso cómo cuidar tus rodillas cuando corres.
Pasos a seguir:
1. Corre sobre superficies blandas. Evita el asfalto o la piedra, que generan alto impacto en rodillas, tobillos, cadera y espalda, según advierten los especialistas. Opta por tierra, hierba, arena de playa, pistas de atletismo o cinta de correr en gimnasio.
2. Invierte en calzado deportivo de calidad. Elige zapatillas para running con buena amortiguación y sujeción que estabilicen el pie sin apretarlo, protegiendo así tus rodillas durante el esfuerzo.
3. Realiza un calentamiento adecuado. Estira músculos y ligamentos antes de empezar para preparar las articulaciones ante la carga, previniendo lesiones por rigidez muscular.
4. Controla el sobrepeso. El exceso de peso aumenta la tensión en las rodillas al correr. Mantén una dieta equilibrada para optimizar tu peso y rendimiento físico general.
5. Perfecciona tu técnica de carrera. Mantén tobillos estables con calzado adecuado, no eleves rodillas en exceso, flexiónalas ligeramente y apunta pies hacia adelante para distribuir el impacto uniformemente.