La postura de la vela, o Sarvangasana, es una de las asanas más emblemáticas del yoga, también común en disciplinas de gimnasia y bienestar corporal. Esta posición, que va desde su versión básica hasta variantes avanzadas, requiere práctica y conocimiento previo. Ideal para estirar la espalda y el cuello, promueve una profunda relajación mental. En este artículo experto de unCOMO, exploramos detalladamente los beneficios de la postura de la vela en yoga y cómo ejecutarla con seguridad.
Beneficios de la postura de la vela
La Sarvangasana ofrece múltiples beneficios gracias a la inversión corporal, que relaja y fortalece diversos músculos. Destaca en el tonificado de espalda y cuello, pero también trabaja piernas y brazos, convirtiéndola en un ejercicio integral.
Con práctica regular, mejora la flexibilidad, la relajación y el tono muscular. Aquí los principales beneficios de la postura de la vela en yoga, respaldados por la tradición yóguica:
- Estira profundamente espalda, hombros y cuello, fortaleciendo la columna vertebral, glúteos y piernas.
- Corrige posturas dorsales leves.
- Relaja el sistema nervioso, oxigena el cerebro, reduce ansiedad y mejora la función cognitiva.
- Potencia equilibrio y concentración al demandar atención muscular precisa.
- Activa la circulación hacia glándulas como la tiroides.
- Mejora sistemas circulatorio, linfático, nervioso, digestivo y reproductivo.
- Alivia problemas respiratorios como el asma.
- Estimula quema de grasas y drenaje linfático.
- Previene y trata hemorroides, varices, estreñimiento, desajustes hormonales, resfriados y fortalece la memoria.
Muchos beneficios se solapan con otras asanas; consulta los beneficios generales del yoga para personalizar tu práctica según tus necesidades.
Cómo hacer la postura de la vela correctamente
Para maximizar beneficios y evitar lesiones, sigue estos pasos precisos. La práctica correcta genera mejoras notables en cuerpo y mente:
- Acuéstate boca arriba en la esterilla, pies juntos, brazos extendidos a los lados con palmas hacia abajo.
- Inhala elevando piernas lentamente, presionando brazos y abdomen. Lleva la espalda a vertical, apoya manos en la zona lumbar, codos, hombros, cuello y cabeza en el suelo.
- Presiona manos en la espalda y hombros contra el suelo para alinear espalda y piernas.
- Mantén un ángulo recto entre cuello y espalda; la barbilla presionará el esternón.
- Prueba variantes solo tras dominar la básica.
- Desciende exhalando lentamente, bajando espalda y piernas con control abdominal.
Inicia con 30 segundos, incrementa 5-10 segundos diarios hasta 3-5 minutos. Usa toallas o mantas bajo hombros para soporte inicial, o apoya pies en la pared.
Variaciones avanzadas: Deja caer piernas detrás de la cabeza, brazos verticales, dobla una pierna o entrelaza piernas en vertical.
Músculos trabajados en la Sarvangasana
Perfecta para tonificar y definir, esta asana activa:
- Musculatura del cuello
- Hombros
- Espalda alta y baja
- Abdominales
- Bíceps y tríceps
- Glúteos
- Abductores
- Cuádriceps
- Isquiotibiales
- Gemelos
Contraindicaciones de la postura de la vela
Consulta a un profesional si tienes:
- Enfermedades gástricas avanzadas o gastroenteritis
- Migrañas o cefaleas intensas
- Menstruación
- Lesiones en cuello, hombros o espalda en recuperación
- Hipertensión
- Embarazo (solo con experiencia y aprobación médica)
- Glaucoma, tensión ocular alta o problemas otorrinolaringológicos graves
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