La amniocentesis es una prueba diagnóstica que analiza el líquido amniótico que rodea al feto en desarrollo. No se recomienda para todas las embarazadas, sino en casos específicos de riesgo.
¿Qué es la amniocentesis?
Esta prueba extrae aproximadamente dos cucharadas de líquido amniótico, que contiene células fetales desprendidas. Estas células permiten detectar defectos congénitos cromosómicos, determinar el sexo del bebé y evaluar riesgos genéticos. El líquido también revela sustancias que indican madurez pulmonar fetal o ciertas enfermedades genéticas.
En un desarrollo normal, cada célula fetal tiene 46 cromosomas en 23 pares. Alteraciones en número o patrón pueden señalar trastornos genéticos como el síndrome de Down.
No detecta defectos congénitos no cromosómicos comunes.
El procedimiento
Realizado por un obstetra en un entorno ambulatorio con guía ecográfica, sigue estos pasos:
- La paciente se acuesta boca arriba en una mesa elevada para relajar el abdomen.
- Se desinfecta la zona inferior del vientre.
- Se verifica la posición de placenta y feto mediante ecografía.
- Se inserta una aguja fina a través del abdomen y útero.
- Se aspira el líquido con una jeringa conectada.
- Se retira la aguja y se aplica un vendaje.
Dura unos 15 minutos, con la aguja en el útero 1-2 minutos. Se monitorea la presión arterial, pulso, respiración de la madre y el latido fetal durante y después.
Después de la prueba
Es común sentir calambres leves. Se recomienda reposo varias horas, evitar esfuerzos y relaciones sexuales. La mayoría retoma actividades normales en 24 horas.
Contacte al médico inmediatamente si presenta:
- Dolor intenso o moderado
- Cólicos severos
- Fiebre
- Mareos
- Inflamación o enrojecimiento en el sitio de punción
- Fuga de líquido en el sitio o por vagina
¿Cuándo se recomienda?
Se ofrece entre las semanas 15-20 a embarazadas con factores de riesgo, como:
- Anomalías en ecografía fetal
- Pruebas de screening del primer trimestre anormales
- Antecedentes genéticos familiares
- Pruebas triples o cuádruples anormales
- Edad materna avanzada (mayor de 35 años)
- Defectos congénitos previos
- Portadores de enfermedades hereditarias
- Enfermedades ligadas al sexo
Pruebas en el tercer trimestre
En etapas tardías, se usa para detectar infecciones como corioamnionitis (infección intraamniótica), que causa fiebre, olor fétido en líquido, dolor uterino y taquicardia materna/fetal, según el Children's Hospital de Pittsburgh. También evalúa madurez pulmonar en riesgo de parto prematuro para prever necesidades respiratorias.
Riesgos de la amniocentesis
Segura cuando la realiza un experto con ecografía, pero conlleva riesgos mínimos:
- Aborto espontáneo: Menos del 1%, mayor si es temprana.
- Pinchazo fetal: Raro; se previene con monitoreo constante.
- Calambres: Leves a moderados post-procedimiento; recomiende traslado.
- Sangrado: Local o vaginal leve.
- Infección: Muy rara con asepsia estricta.
Preparación para la amniocentesis
Implica evaluar riesgos vs. beneficios. Decida con asesoría médica. Recursos como el formulario de WebMD ayudan en la toma de decisiones informadas.