El estreñimiento es una de las molestias intestinales más comunes en el embarazo, según el Congreso Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG). Por lo general, se alivia con cambios simples en la dieta, hábitos diarios o laxantes de venta libre. Consulte siempre a su médico antes de tomar cualquier medicamento durante el embarazo.
Causas
Las causas del estreñimiento en el embarazo rara vez indican un problema grave de salud. Algunas son comunes en general, pero otras se deben a los cambios hormonales y fisiológicos del embarazo. Según revisiones del Colegio Americano de Gastroenterología (ACG) y la revista Gastroenterología y Hepatología, las principales causas incluyen:
- Cambios en la dieta, como menor ingesta de fibra.
- Reducción en el consumo de líquidos.
- Disminución de la actividad física.
- Aumento de la absorción de agua en los intestinos.
- Suplementos de hierro y calcio en vitaminas prenatales.
- El aumento de progesterona relaja los músculos intestinales, ralentizando el tránsito.
- Uso prolongado previo de laxantes, que debilita los músculos intestinales.
- Hemorroides, que hacen dolorosa la evacuación.
- Hábito de retener las heces.
- Hipotiroidismo.
- Diabetes mellitus.
La dificultad aumenta en el tercer trimestre, cuando el útero comprime el intestino. Cerca del parto, el descenso del bebé presiona el recto, agravando el problema.
Prevención y remedios de primera línea
Puede prevenir o aliviar el estreñimiento ajustando su dieta y actividad física, con aprobación médica. Muchas mujeres encuentran alivio con estos pasos:
- Aumente la fibra: frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
- Beba más líquidos, como agua o infusiones sin azúcar.
- Tome 1-2 vasos de jugo de ciruela al día hasta mejorar.
- Realice actividad moderada como caminar o nadar.
- Evacúe al sentir la necesidad; no retenga.
- Consulte alternativas a suplementos con hierro.
Opciones de laxantes
Si los cambios no bastan, los laxantes pueden ayudar. Una revisión de 2010 en Clinics in Colon and Rectal Surgery indica que la mayoría son seguros (categoría B o C de la FDA, según Current Gastroenterology Reports). Consulte siempre a su médico.
Reserve osmóticos, estimulantes y lubricantes para después de probar remedios de primera línea y agentes voluminosos, por posibles efectos secundarios.
Agentes formadores de volumen
Se hinchan en el intestino, lubrican las heces y facilitan su paso. Son los más seguros si los cambios iniciales fallan; no se absorben y carecen de categoría FDA. Efectos: gases, hinchazón, calambres. Ejemplos: Metamucil (psyllium), Citrucel (metilcelulosa), FiberCon (policarbofil).
Agentes osmóticos
Seguros a corto plazo con aprobación médica; evite uso frecuente por riesgo de deshidratación o desequilibrios electrolíticos. Extraen agua al intestino. Efectos: gases, calambres. Ejemplos: Leche de Magnesia, Citrato de Magnesio, sorbitol, lactulosa, Miralax (PEG).
Laxantes estimulantes
Seguros y efectivos a corto plazo con recomendación médica. Estimulan músculos intestinales y ablandan heces. Riesgos: deshidratación, calambres. Ejemplos: Ex-Lax o Senekot (senósidos), Nature's Remedy (cáscara), Dulcolax o Correctol (bisacodilo), en oral, supositorio o enema.
Ablandadores de heces
Permiten entrada de agua a las heces. Poco efectivos; consulte médico. Ejemplo: Colace (docusato sódico).
Evitar
Lubricantes
No recomendados en embarazo por efectos adversos:
- Aceite mineral: Interfiere en absorción de vitaminas; riesgo si toma anticoagulantes o para el bebé (vitamina K).
- Aceite de ricino: Puede inducir contracciones prematuras.
Evite enemas, supositorios o hierbas "naturales" sin supervisión médica.
Cuándo consultar al médico
Acuda si presenta:
- Dolor abdominal moderado-intenso post-defecación.
- Sin evacuación en una semana.
- Estreñimiento persistente pese a remedios.
- Dolor rectal continuo.
- Sangre en heces.
- Pérdida de peso inexplicada.
Para la mayoría, cambios simples o laxantes recomendados por el médico resuelven el estreñimiento durante el embarazo.