Dawn M. Brendle, MA, es supervisora de autismo en Western PA Psych Care, en Pensilvania. Con más de 11 años de experiencia ayudando a niños con trastorno del espectro autista (TEA) y sus familias, es un pilar en la comunidad del autismo. En esta entrevista exclusiva, comparte sus valiosas experiencias y consejos prácticos.
¿Cuál es la misión de Western PA Psych Care?
En Western PA Psych Care, desarrollamos e implementamos servicios terapéuticos de máxima calidad para el cuidado de la salud mental de familias en el oeste de Pensilvania. Nuestro objetivo es elevar la calidad de vida de las personas afectadas y sus familias. Nuestro equipo competente y empático fomenta la independencia individual, fortalece familias y consolida comunidades más sólidas.
¿Cuál es su rol en la organización?
Trabajo con niños diagnosticados en el espectro autista desde hace 11 años. Como supervisora de autismo, realizo reuniones continuas con familias y personal para ofrecer consultas, capacitaciones y recomendaciones. Mi prioridad es garantizar que los niños con TEA reciban el mejor tratamiento posible y que las familias estén satisfechas. Superviso y capacito a todo el equipo que atiende a estos niños.
¿Están surgiendo tendencias prometedoras en los tratamientos para el autismo?
La tendencia más prometedora es el diagnóstico temprano y la intervención precoz. Hoy, médicos, maestros, padres y familiares reconocen mejor los signos del autismo y saben dónde buscar ayuda, a diferencia de hace 10 años, cuando los diagnósticos demoraban meses o años.
En tratamientos, el Análisis Conductual Aplicado (ABA) sigue siendo el más efectivo, como hace una década. El reto es la escasez de personal capacitado, aunque ha aumentado, al igual que la demanda por más niños diagnosticados.
¿Qué estrategias considera más efectivas?
Las terapias personalizadas, adaptadas a las necesidades y fortalezas únicas de cada niño, son las más efectivas. Evitamos enfoques genéricos; cada plan es a medida.
Algunos niños responden mejor a pruebas discretas (derivadas de ABA), otros a habilidades sociales, fluidez verbal o vida independiente. Enseñamos a las familias lo que funciona mejor. La participación familiar es clave para el éxito.
¿Tiene una experiencia favorita trabajando con niños en el espectro autista?
Tengo innumerables experiencias gratificantes con niños de 14 meses a 16 años. Por ejemplo, niños de dos años agresivos y no verbales que, años después, asisten a clases regulares sin apoyo terapéutico extra. O adolescentes independientes que cocinan, limpian y trabajan. Nada supera el impacto positivo en sus vidas y el agradecimiento de las familias al ver sus primeros logros.
¿Con qué facilidad se puede confundir un comportamiento como inapropiado cuando realmente lo es?
En niños neurotípicos, algunos comportamientos se etiquetan como 'malos'. En el espectro autista, con comunicación y habilidades sociales limitadas, un golpe puede ser frustración por dolor estomacal o deseo de jugar sin saber cómo iniciar.
Por eso, el análisis de comportamiento es esencial. Enseñamos comunicación alternativa y habilidades sociales. Educar a todos —abuelos, maestros, vecinos— sobre el autismo y los rasgos del niño es crucial. ¡No deje a nadie fuera!
¿Tiene consejos para padres de niños recién diagnosticados?
Actúen rápido: contacten a múltiples profesionales, hagan preguntas exhaustivas y tomen notas de respuestas y sugerencias. No confíen solo en la memoria.
No teman abogar por su hijo: insistan en lo que funciona. La coherencia es vital; imiten a los profesionales. Sean honestos, aunque cueste. Pregunten si algo les molesta o no entienden. Mejorará con el tiempo; su esfuerzo valdrá la pena.