Las alcachofas son una hortaliza excepcional por sus múltiples beneficios para la salud, su versatilidad en la cocina y su bajo contenido calórico. Ideales para recetas variadas y saludables, requieren un pelado cuidadoso para disfrutar de su corazón tierno. Como expertos en cocina saludable, te guiamos paso a paso en este proceso sencillo pero preciso.
Pasos a seguir:
1
Al comprar las alcachofas, selecciona las prietas, con hojas firmes y tallo intacto para evitar que queden duras al cocinar. Palpa para descartar hojas sueltas o blandas. Para más consejos, consulta nuestro artículo Cómo elegir alcachofas y asegura la mejor calidad.
2
Comienza retirando el tallo. Apoya la alcachofa en una superficie estable y tira del tallo hacia abajo con la mano: así eliminas las fibras duras de forma eficiente, superior al uso de cuchillo.
3
Retira las hojas externas manualmente hasta llegar a las tiernas de tono amarillento. Luego, con un cuchillo, recorta la base para exponer un corazón más tierno y uniforme.
4
Finaliza pelando la alcachofa cortando las puntas de las hojas de un tajo limpio. En minutos tendrás alcachofas listas para cocinar. Descubre ideas deliciosas en nuestro artículo Cómo cocinar alcachofas.