La sepia es un marisco exquisito y versátil, ideal para cocinar a la plancha, al horno, estofada, con pasta, en espeto o en su tinta. Rico en nutrientes esenciales, requiere una limpieza precisa para maximizar su sabor y textura. Como expertos en cocina marina con años de experiencia, te guiamos paso a paso para limpiar una sepia de manera profesional.
Pasos a seguir:
1. Toma la sepia fresca y enjuágala bajo un chorro potente de agua fría. Esto elimina la suciedad superficial inicial de forma efectiva.
2. Abre la sepia por la mitad y retira la piel interna transparente con los dedos. Tira con firmeza para desprenderla completamente.
3. Extrae la espina central con cuidado, tirando suavemente para no dejar restos. Es clave removerla antes de cocinar.
4. Localiza y retira la bolsa de tinta interior. Si planeas cocinar en tinta, resérvala; de lo contrario, deséchala.
5. Vuelve a enjuagar la sepia bajo el grifo para eliminar cualquier residuo de tinta dejado en el interior.
6. Prepárala según el método de cocción: córtala en tiras finas para freír, o ábrela y haz cortes superficiales para plancha u horno.
7. Como paso final, usa un cuchillo para retirar la capa externa fina. Se desprende fácilmente y mejora la presentación.
8. Lava nuevamente con abundante agua fría para garantizar una sepia impecable. ¡Ya está lista para cocinar!